Saber quien soy realmente

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Regularmente cuando pensamos sobre quiénes somos, lo hacemos en la manera negativa. Pero en en este capítulo quiero explicar las diferencias entre “alma y cuerpo”, en próximos estudios veremos las diferencias entre “alma y espíritu”, no para ver la parte negativa, sino para fortalecer nuestra parte positiva como creyentes.

Por ahora, seguimos con nuestro texto lema: 1ª Tesalonicenses 5:23: “Y el mismo Dios de paz os santifique (os aparte) por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo.” Más adelante estudiaremos acerca de las diferencias siquicas y de sensaciones o deseos del alma y del cuerpo. Muchos creyentes no saben diferenciar cuando es el cuerpo que desea algo, o cuando es el alma o cuando es el espíritu. La Biblia nos ayuda a ello, tal como dice Pablo en Hebreos 4:12: “Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más penetrante que toda espada de dos filos: y que alcanza hasta partir el alma, y aun el espíritu, y las coyunturas y tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón”. En este pasaje de Hebreos vemos las tres áreas de nuestra vida:

  1. El alma y el espíritu. La parte inmaterial del hombre.
  2. Las coyunturas y los tuétanos. La parte física del hombre.
  3. Los pensamientos y las intenciones del corazón. Las acciones conjuntas de la parte material e inmaterial.

Por ahora, entraremos en un análisis sobre lo que nosotros somos.

  1. Una definición técnica del término alma. “La parte del ser humano que vive, piensa, siente y mueve el cuerpo; la parte inmaterial del hombre (la parte del hombre que no es materia física y que es distinta del cuerpo)”.
  2. El cuerpo de una persona se puede ver, tocar y palpar (leamos 1ª Juan 1:1-2: el Señor Jesús tenía un cuerpo real).
    1. ¿Has visto alguna vez un alma? ¿Has tocado o palpado alguna vez un alma?
    2. ¿Has visto alguna vez un cuerpo que contiene un alma (solo mira a tu alrededor y verás muchos cuerpos con alma)?
    3. ¿Has visto alguna vez un cuerpo que no contiene un alma (un cuerpo muerto)? ¿Hay alguna diferencia?
  3. En el Antiguo Testamento (hebreo) la palabra para “alma” es Nepesh y en el Nuevo Testamento (griego) la palabra para “alma” es psuque (de donde tenemos las palabras que empiezan con psico: psiquiatría (siquiatría), psicología.
    1. En la Biblia, estas palabras para “alma” se usan de varias maneras diferentes:
      1. En la Biblia, a menudo “alma” significa “persona”. Aquí van algunos ejemplos:
        1. Hechos 2:43—“Y sobrevino temor sobre toda persona (o alma, PSUCHE).
        2. Rom.13:1—“Sométase toda persona (o alma, PSUCHE) a las autoridades superiores”.
        3. Hechos 2:41—“Se añadieron aquel día como tres mil personas (o almas, PSUCHE).”
        4. 1ª Pedro 3:20—“Ocho personas (o almas, PSUCHE) fueron salvadas por agua”.
      2. En la Biblia, frecuentemente la palabra “alma” significa “vida”. Considera estos ejemplos:
        1. Levítico 17:11—“Porque la vida (o alma, NEPHESH) de la carne en la sangre está”.
        2. Mateo 6:25—“No os afanéis por vuestra vida (o alma, PSUCHE)
        3. Mateo 20:28—“el Hijo del Hombre vino para dar su vida (o alma, PSUCHE) en rescate por muchos.”
        4. Apocalipsis 12:11—“y menospreciaron sus vidas (o almas, PSUCHE) hasta la muerte.”
        5. Juan 10:11—“el buen pastor su vida (o alma, PSUCHE) da por las ovejas.” El Salvador dio Su vida y murió para que nosotros pudiésemos vivir.
      3. A veces (especialmente en el Antiguo Testamento) la palabra “alma” se usa de algunas maneras muy extrañas e inusuales. Aquí veremos algunos ejemplos:
        1. Se usa para animales:
          • Génesis 2:19— “todo lo que Adán llamó a los animales vivientes (o alma, NEPHESH)”. (Ver también Génesis 1:21, 24, Levítico 24:18—“animal por animal”= “alma por alma”).
          • Apocalipsis 16:3 —“y murió todo ser vivo (o criatura, PSUCHE, se refiere aquí a animales marinos) que había en el mar”.
        2. Se usa para cuerpos muertos:
          • Números 9:7—“nosotros estamos inmundos a causa de (cuerpo) muerto (o alma o, en este caso, cuerpo, NEPHESH)” (ver también Levítico 21:11 y Números 19:13).

Nota: En español nunca llamaríamos “alma” a un cuerpo muerto y no llamaríamos a un animal “alma”, sino “criatura”. Las palabras griegas y hebreas por “alma” tienen un sentido más amplio y a veces se usaban en sentidos diferentes que en español.

      1. La palabra “alma” se usa a veces en la Biblia para describir la parte inmaterial del hombre, parecido a la definición en español: “la parte del ser humano que vive, piensa, siente y hace moverse al cuerpo; la parte inmaterial del hombre (la parte del hombre que no es materia física y que es distinta del cuerpo). Un buen ejemplo de esto es Mateo 10:28:
        1. “No temáis a los que matan el cuerpo mas el alma, no pueden matar; temed mas bien a Aquel que puede destruir el cuerpo y el alma en el infierno.”
        2. Aprendemos de Mateo 10:28 que:
          • El alma está relacionada con el cuerpo pero el alma es distinta y separada del cuerpo.
          • Es posible que los hombres dañen el cuerpo, pero es imposible que los hombres dañen el alma.
          • Es posible que Dios destruya el alma en el infierno junto con el cuerpo.
          • No Debemos temer a los hombres, sino que Debemos temer a Dios (quien puede y tiene el poder de castigar).
        3. Veamos algunas exageraciones para comprender el concepto:
          • Una exageración: Si a una persona le amputaran un brazo (y para algunas personas es muy necesario), ¿quitaría esta operación parte de tu alma o Seguiría siendo la misma persona, o sería un 5% menos persona? Ahora, supongamos que le quitaran el otro brazo. ¿Seguirías siendo la misma persona en tu interior? Y si le amputaran también las piernas. ¿Afectaría esto a su alma o cambiaría a la persona real que vive en su cuerpo?
          • Otra exageración: Supongamos que estuvieras en la mesa de operaciones y que el cirujano abriera tu cavidad torácica. El ve tus pulmones, tu corazón, tu hígado y otros órganos interiores. ¿Crees que el cirujano podría ver tu alma? ¿Por qué sí o por qué no?
          • Supongamos que tuvieras una operación de trasplante de corazón. ¿Serías una persona diferente después de la operación? Supongamos que sufrieras un daño severo al cerebro como resultado de un accidente en automóvil (que ya no pudieras hablar ni aun pensar). ¿Esto te haría menos que una persona? Supongamos que estuvieras por morir. ¿La muerte sería el fin de la existencia de tu alma? ¿Moriría tu alma junto con tu cuerpo? Aunque tu cuerpo estuviera muerto, ¿continuarías tú (la persona que eres) viviendo?
    1. La Biblia afirma que el alma está separada del cuerpo, aunque se necesitan mutuamente:
      1. Cuando una persona muere, ¿qué sucede con el alma según Génesis 35:18? Literalmente “se sale”.
      2. En Apocalipsis 6:9, Juan vio las almas de los muertos. ¿Los hombres mataron sus cuerpos? ¡Sí! ¿Los hombres mataron sus almas? ¡No!
      3. En Apocalipsis 20:4, las almas que ve Juan no tienen cuerpo, porque fueron degollados. A su vez, evidencia que el alma tiene la apariencia de una persona física.
      4. El hombre tiene un alma eterna que vivirá para siempre, en el cielo o en el infierno. Un alma no puede ser muerta, pero puede perderse o destruirse: “Porque ¿qué aprovechará al hombre, si ganare todo el mundo, y perdiere su alma?” (Mateo 16:26). Si pudiéramos tener todo o cualquier cosa que quisiéramos en este mundo, ¿valdría la pena a cambio de la eternidad en el lago de fuego? ¡Jamás! ¿Cómo llama Dios a una persona que provee para el tiempo (para esta vida) pero no para la eternidad en Lucas 12:19-20? Un necio. Un alma no puede ser destruida (Mateo 10:28); pero ¿que otra cosa puede suceder al alma según Hebreos 10:39 y 1ª Pedro 1:9? la salvación del alma ¿Ha sucedido esto a tu alma? Si no, ¿por qué seguir esperando?
      5. De acuerdo con Ezequiel 18:4, ¿a quién pertenece el alma de toda persona? Toda persona o alma pertenece a JEHOVÁ. Por lo tanto, ¿quién es el único que puede salvar o destruir el alma del hombre? El Señor Jesús.
      6. Por cuanto tenemos un alma, somos CONSCIENTES DE NOSOTROS MISMOS. Estamos muy conscientes de que somos personas, que estamos vivos, que vivimos en un mundo real con personas reales y que vivimos en un cuerpo real que ve, oye, gusta, palpa y huele. Hubo un tiempo (probablemente muy breve) cuando Adán era solamente un CUERPO, hecho del polvo de la tierra. Aún no estaba vivo y no estaba consciente de ser una persona viva. Pero Dios “sopló en su nariz aliento de vidas y fue el hombre un alma viviente (o alma o persona, NEPHESH)” (Génesis 2:7; léase 1ª Corintios 15:45). El llegó a ser una persona viva, consciente, creada por Dios.
      7. El hombre rico de Lucas 12:19 estaba muy consciente de sí mismo, su vida y sus posesiones. Hasta se tomó el tiempo para hablar consigo mismo (versículo 19). Él tenía muchos deseos y grandes planes. Él era una persona con sentimientos y pensamientos y elecciones, al igual que tú y yo. Sin embargo, había una cosa de la cual no era sensible o de la que no estaba consciente. No era sensible a las necesidades eternas de su propia ALMA (ver Lucas 12:20). Él era lo que la Biblia llama “HOMBRE NATURAL” que la antigua RV llama “Hombre animal” (1ª Corintios 2:14; Judas 19), y no es un “HOMBRE ESPIRITUAL”. ¿Eres sensible solo para las cosas del hombre o eres también sensible para las cosas de Dios? ¿Qué tan natural eres?
      8. El alma del hombre es el asiento de los sentimientos, de las emociones y de los deseos del hombre. Según la Biblia, el alma desea (1º Samuel 2:16), odia (2º Samuel 5:8), ama (Cantar de los Cantares 1:7), se regocija (Isaías 61:10), sufre (Génesis 42:21), se entristece (Job 14:22), se angustia (Marcos 14:34), etc. ¿Qué más hace el alma (Ezequiel 18:4)? Peca. Y el resultado de eso es la pena de muerte, la separación de la vida. Pero el Dios vivo puede salvar el alma de la persona que peca.
      9. Para el creyente, el alma también es un campo de batalla (lea 1ª Pedro 2:11). Hay allí una lucha constante (lea también Gálatas 5:17). Hay cosas que confirman y fortalecen el alma (Hechos 14:22) y hay cosas que causan daño (perturban e inquietan) al alma (Hechos 15:24).
      10. En 3ª Juan 2 leemos algo muy interesante en cuanto al alma de un creyente llamado Gayo. Gayo tenía aparentemente algunos serios problemas físicos y el Apóstol Juan estaba orando por su salud física. Juan dice, “yo deseo (oro) que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud (física), así como prospera tu alma”. El alma de Gayo estaba prosperando. El podía cantar el himno “De paz inundada” y cantarlo en verdad. El era un creyente saludable, saludable en lo interior. El deseo y la oración de Juan era que Gayo prosperara y tuviera salud en lo exterior tal como estaba prosperando en lo interior. Su alma crecía en el Señor, pero su cuerpo estaba enfermo.
      11. Supongamos que alguien orara la misma oración por ti. “Oraré para que seas físicamente tan sano como lo eres espiritualmente. Deseo que seas tan sano por fuera como lo eres por dentro”. ¿Quisieras que se hiciera tal oración? Para algunos, eso no sería una bendición, sino una maldición. Podrías pensar: “mejor no decir esa oración porque si lo hace y Dios contesta esa oración, yo estaré en graves problemas”.
      12. Considera otro asunto. ¿Cuáles son algunas de las cosas con las cuales nutres tu cuerpo (alimentos nutritivos, comida chatarra, vitaminas, etc.)? ¿Con qué cosas nutres tu alma? Para ser sanos, debemos alimentarnos de cosas buenas. Si alimentaras tu cuerpo tan bien como alimentas tu alma, ¿cuan saludable serías físicamente? Si ejercitaras tu cuerpo físicamente tan bien como ejercitas tu alma (comparar 1 Timoteo 4:7-8), ¿cuán fuerte y bueno sería tu estado físico? ¿Cuidas tu cuerpo? ¿Cuánto cuidas tu alma?