Jeremias 31:3

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“Jehová se manifestó a mí hace mucho tiempo atrás, diciendo: Con amor eterno te he amado, por tanto, te soporté con misericordia” (Jer. 31:3).

Estas hermosas palabras de Dios al pueblo de Israel son enviadas en un momento de desolación y de angustia. La frase “hace ya mucho tiempo” evoca la partida de Israel desde Egipto, siendo amado por Jehová en cumplimiento de Sus promesas a Abraham. Dios amó a su pueblo, y lo ama aún, al punto de “soportarlo” con misericordia. El término “soportar”, que la RV60 traduce “prolongar”, viene del hebreo “מָשַׁךְ“, y tiene la idea de ser la base de todo sustento y de toda bendición, y es empleada de muchas maneras en el AT. Esta palabra puede significar “sembrar, hacer sonar, prolongar, desarrollar, marchar, remover, demorar, ser alto”1, pero siempre tiene la idea de ser “soporte”, donde es alguien quien hace todo esto a favor de otro.

Por eso, en este corto versículo, Dios le recuerda a Israel que Él amó, y que seguirá amando, y esto equivale a que siguen en pie todas las promesas que le fueron dadas, y que algún día Israel tendrá la promesa dada a Abraham.

Si una nación que ha rechazado el mensaje del Mesías, y no ha querido a Jesucristo en sus asuntos, puede aún confiar en las promesas de Dios, y que Dios las llevará a cabo, tal y como le prometió a Abraham, solamente porque Él prometió, a pesar de que ellos siguen siendo rebeldes y obstinados de corazón, ¿cómo nosotros los hijos de Dios por la fe en Cristo no podemos esperar sus grandiosas promesas? La vida es un paso en esta tierra, pero luego migramos a la eternidad. Si el amor del Padre se manifestó tan gloriosamente hacia Israel, ¡cuánto más lo ha hecho por nosotros, los hombres gentiles salvados por la sola fe!

El santo libro nos guía a confiar en las promesas de Dios, porque se cumplirán tal y como Él dijo. ¿Conoces las promesas que Él ha prometido a Su iglesia? Porque con amor eterno Él nos ha amado, y por ello, nos ha edificado en misericordia y gracia.

Por Hacer

  1. Ser agradecido con el Señor.
  2. Tener más tiempo de oración personal al conocer Su amor por mí.
  3. Tener un programa de vida que glorifique Su gracia que me ha dado en Cristo.
  4. No ser rebelde como Israel ante Su voz y ordenanzas.
  5. Buscar en el Nuevo Testamento Sus promesas.

1Diccionario Strong, H4900