Auméntanos la FE

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Lucas 17:5: “Y dijeron los apóstoles al Señor: Auméntanos la fe. Entonces el Señor dijo: Si tuviereis fe como un grano de mostaza, diríais a este sicómoro: Desarráigate y plántate en el mar; y os obedecería”.

Este hermoso pasaje ha sido mal interpretado regularmente por casi todos los evangélicos y cristianos. La pregunta clave es. “¿Se puede aumentar la fe?”. Esta respuesta se responde con facilidad cuando leemos con cuidado (El que lee, entienda, dijo Jesús):

  1. Los Apóstoles sí creían que la fe se pudiera aumentar, de otra manera no lo hubieran pedido al Señor.
  2. El Señor no les responde: “Sí, por supuesto que aumentaré su fe…”, Él simplemente dice: “Si tuvieres fe como un grano de mostaza”. La primera parte de la respuesta divina es sencilla, la fe más “pequeña” puede mover a un sicómoro de raíz y éste, caminando, llegar al mar y plantarse solo.
  3. La pregunta, ¿es la fe la que mueve al sicómoro? ¿Qué significa tener “fe como un grano de mostaza”? La respuesta podría ser sencilla:
    • La fe no hace nada por sí misma, el simple hecho de confiar no asegura que se hará algo.
    • La fe es confianza absoluta, no en sí misma, sino en un objeto preciso y claro. La fe solamente es posible cuando tenemos un objeto sobre el cual enfocarla, y esta pueda descansar.
    • La fe, al reconocer al objeto como la fuente de todo, confía en el poder de la fuente, no en sí misma. Es decir, puedes tener un galón con agua y un estanque lleno, pero si la salida es simplemente del diámetro de un milímetro, la cantidad de agua sale en pequeñas cantidades, la diferencia es que el galón no durará tanto como el estanque.
    • La fe, colocada en el objeto adecuado, es la que produce fruto. Puedes confiar plenamente en la silla que encontraste guardada en el ático de tu casa, pero al sentarte ésta se cae y te dañas; como puedes dudar de aquella silla vieja, oxidada y corroída por el tiempo, pero al sentarte experimentar la firmeza del hierro tratado. Del mismo modo, puedes tener una gran fe en un ídolo, pero te irás al infierno por confiar en algo muerto; y puede tener una débil fe en Cristo, y solo por eso llegar al Hogar Celestial.
    • Lo que Jesús está respondiendo a los discípulos es: “Realmente la cantidad de fe no es fundamental, sino el objeto sobre el cual descansa tu fe. Recuerda que solo Dios puede hacer que una creación inanimada cobre ánima y pueda caminar y plantarse sola en medio del mar”.
  4. La conclusión lógica sería: “La fe es inservible sin el objeto adecuado. ¿En cuál objeto descansa tu fe?”