El Alcohol

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El Contexto Cultural

Todos los seres humanos queremos tomar algo dulce, y tendemos a hacernos dictos a aquellas cosas que nos producen efectos diversos y placenteros. Siempre hemos tratado de encontrar una forma de preservar el jugo de uva para tomarlo después cuando no es el tiempo de la cosecha, debido a lo agradable y placentero que es al paladar. Así, los humanos hemos aprendido a inventar y descubir diferentes formas de preservar el jugo. El problema con este anhelo de preservación, es que el hombre descubrió la fermentación producida por las bacterias, las cuales descomponen los azúcares propios de la fruta y dañan  su esencia natural. Esta es una forma de podridumbre, porque si no se detiene este proceso, el jugo no se podrá consumir después, porque se transforma en vinagre.

Actualmente existen enormes compañías que se dedican a producir bebidas enlatadas y en los modernos pasteurizados o “tetrabric”. Estos nuevos procesos lo que hacen es matar la bacteria por medio de hervir el jugo de uva o de azúcar, o de pasarlo por medio de las luces ultravioletas. Este proceso es muy famosos en nuestra época, al punto que todo se “purifica” de esta forma, incluyendo el agua, y otras sustancias propias de consumo humano.

Pero en la época de la Biblia estos procesos no se practicaban, ya que la costumbre era un proceso más rudimentario y básico. Regularmente ellos alteraban el jugo con los azúcares para poder preservarlos. Las cantidades de azúcar son siempre elevados en estos procesos, y en la época de la Biblia, no siempre era fácil adquirir azúcar. Así que descubrieron que el fermento controlado era efectivo para preservar por más tiempo el jugo de la vid, porque llega a contener alcohol. Este proceso se hacía mezclando en partes controladas el vino con agua. En la literatura antigua antes de Cristo y de los años después de Cristo, la práctica era de mezclar el vino con agua para quitar el peligro de enfermarse por el consumo de agua cargada de minerales o bacterias. Esta práctica logró que actualmente los médicos usen alcohol para desinfectar sus instrumentos y salas especializadas. Los antiguos entendieron que cuando tomaban agua sucia, se enfermaban. Por esto buscaron una medida para no enfermarse. Aunque no sabían sobre las bacterias, fue descubierto que un poco de alcohol (vino) en el agua era bueno para consumirse y protege a uno de las enfermedades o terribles dolores estomacales. Entre las costumbres en el mundo antiguo, el porcentaje de alcohol y agua era de 20 partes de agua por una parte de vino. Hay una cita en la literatura griega que dice que las personas son “bárbaras” (no civilizadas) si mezclan el vino con menos de 20 partes de agua por una de vino. Los que mezclaban cuatro partes de agua por una parte de vino eran considerados borrachos del peor tipo (ebrios incontrolables). Para la gente común, las personas que tomaban vino sin suavizarlo, eran simplemente borrachas, personas con problemas del alcohol, como la Biblia lo presenta. Impresionante, ¿no es verdad

El Proceso de Destilación

Para no “reinventar la rueda”, dejaré a continuación el estudio excelente del pastor, David Cox:

En realidad, la mayor parte de los cristianos no entienden que la fermentación de vinos y alcoholes es muy distinta hoy a los tiempos bíblicos. El punto sobresaliente en esto es que el proceso de destilación no fue descubierto ni hecho público, para luego ser aplicado al alcohol para tomar, hasta el libro “Liver de arte destillandi” que fue escrito por Hieronimus Brunschwygk en 1500, cuando él hizo la aplicación de destilación para producir alcohol para el consumo. Unos ponen el principio de destilación con Aristole cuando comentó sobre la destilación de agua dulce de agua del mar en el 4000 antes de Cristo. Antes del 1500 la destilación era algo usado solamente en la producción de la extracción de esencias y medicinas de plantas y hierbas para medicinas y también en la fabricación de perfumes. Según unos historiadores, Arnaud de Villenueve fue el primero en destilar vinos en Francia en 1250 después de Cristo. Otros proponen que los árabes estaban haciendo destilación de alcohol para consumir en 1050 hasta 1150 pero no era conocido afuera de ellos ni era algo común hasta 500 años después. En los siglos de 1500 hasta 1600, la destilación empezó bien entre los países de Francia, Irlanda, Escocia, y Alemania.

Importancia del Porcentaje de Alcohol – En alcoholes, hablan de porcentaje de alcohol, o en inglés “Proof”. Hay bebidas alcohólicas de 6%, 50%. 100%, de 110% según la industria de alcohol. Pero una bebida de “100%” es actualmente 50% puro alcohol y 50% agua, y por esto, se puede hacer alcohol de 110%. La cerveza es 4-6% proof, y vino natural normalmente es de 5% hasta 6% proof. Whiskey normalmente es 40-50%. Esto será en porcentaje actual de alcohol: cerveza 2%-4%, vino 2.5%-3%, Whiskey 20%-25%. Por el proceso moderno de destilación se puede concentrar una bebida alcohólica a tener más concentración de alcohol que fuera posible en tiempos bíblicos por la simple fermentación, hasta llegar a ser más que 100% alcohol (que en términos de ellos, es 50% alcohol puro y 50% agua). Por esto se puede tener bebidas alcohólicas de 110% proof.

El Alcohol en Vino Naturalmente – El vino hecho por proceso de fermentación natural (sin procesos de destilación) normalmente produce un vino de solamente 5% hasta 6% de alcohol (con el contenido actual de alcohol siendo 2.5% hasta 3%). Recordamos que este vino (máximo de 5% o 6% por fermentación) fue rebajado todavía con 20 partes de agua por una sola medida de vino. Esto rebajaba el contenido de alcohol en los tiempos bíblicos a un porcentaje de alcohol de .25%. O sea, era muy difícil de emborracharse con la bebida que tomaba la gente en aquel día si sigues las normas de aquellos días, excepto si lo tomas sin mezclarlo con agua, y entonces fuiste una persona vulgar, alcohólico, borracho, de no ser civilizado (bárbaro) para ellos. El efecto y práctica de la mayoría de las personas era de usar vino para desinfectar el agua, no para emborracharse con alcohol.

Vino para la Salud – Pablo avisó a Timoteo que no deje de tomar vino (probablemente entre 5-6% alcohol, mezclado con 20 partes de agua) para su salud. 1° Timoteo 5:23: Ya no bebas agua, sino usa de un poco de vino por causa de tu estómago y de tus frecuentes enfermedades. La enseñanza de Pablo era que, aunque hay gente que abusa del alcohol, es bueno de usar un poco de alcohol en el agua con propósitos de desinfectar el agua y no enfermarse por tomar agua contaminada. Recordemos que en aquellos tiempos, muchos de los conocimientos de la bacteria y cómo uno se enferma por causa de la bacteria no fueron conocidos todavía.

Paralelo entre vino y cloro – Esto es muy parecido al consejo de los médicos hoy en día de poner un poquito de cloro en el agua (unas gotas de cloro entre docenas de litros de agua). Esto es buena practica también para prevenir enfermedades transmitidas por medio del agua. Pero nadie piensa que si unas gotas de cloro son buenas, entonces mucho mejor será de tragar directamente de la botella de cloro. Esto es un abuso que puede matar a la persona. Proverbios 20:1: El vino es escarnecedor, la sidra alborotadora, Y cualquiera que por ellos yerra no es sabio.

El Vino en la Biblia era de contenido extremadamente bajo en alcohol – En resumen, “vino” en la Biblia se refiere a varias cosas. Primero puede ser la base de que se hace la bebida, que tiene 5% o máximo 6% proof de alcohol (2.5% a 3% alcohol y lo demás agua). También puede ser la bebida ya hecha, que tiene más o menos .00125 por ciento de alcohol. (Vino .025 alcohol, rebajado por 20 partes agua = .00125 alcohol a agua.) También se refiere a jugo de uva sin alcohol, fresco de ser crujido de uvas naturales es llamado “vino” o a veces “vino dulce” que era el tipo más deseado por la gente de aquel tiempo (recordamos que el azúcar no era tan común como hoy en día, y para los que quisieron algo dulce, tuvieron que buscarlo en la miel o en una fruta como la uva). “Vino dulce” era como el jugo de uva para nosotros y esto era lo más deseado de todos los productos líquidos de la uva. De esto entendimos que “vino” se refiere más bien al sabor de la uva (con o sin alcohol) y no siempre se refiere a una bebida que contiene alcohol, aunque puede referirse a la bebida o base de la bebida alcohólica. Cuando la Biblia habla de abusos del vino, de borracheras, no está refiriéndose a “vino” sin alcohol, sino a la base de que usa la gente normal para hacer “vino” que tenía 5%-6% proof, con el propósito de emborracharse. Si entendemos esto, ahora entendemos porque Dios nos avisa de no tomar vino “vino” que “rojea”. Proverbios 23:29: ¿Para quién será el ay? ¿Para quién el dolor? ¿Para quién las rencillas? ¿Para quién las quejas? ¿Para quién las heridas en balde? ¿Para quién lo amoratado de los ojos? 30 Para los que se detienen mucho en el vino, Para los que van buscando la mistura. 31 No mires al vino cuando rojea, Cuando resplandece su color en la copa. Se entra suavemente; 32 Mas al fin como serpiente morderá, Y como áspid dará dolor. Proverbios 9:1: La sabiduría edificó su casa, Labró sus siete columnas. 2 Mató sus víctimas, mezcló su vino, Y puso su mesa. Efesios 5:18: No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu…

La Biblia habla muy claramente que el vino sin ser rebajada con agua al punto de perder su color (de rojo a ser claro como agua), y es algo que destruye la vida. De saturarse con alcohol es algo que está prohibido por Dios.

I I. Entonces ¿Qué es la diferencia hoy en día entre tomar alcohol y emborracharse?

Muy poco. Simplemente, de tomar una bebida con un contenido de alcohol alto está en los contextos de la Biblia de emborracharse (aunque se hace ebrio o no). Esto es de decir, ellos mezclaron el vino (5-6%) con 4 hasta 20 partes más de agua. (Vino 6% proof, .03% actual por 4 partes agua = .0075, o por 20 partes agua .0015). Y tomaron solamente uno o dos vasos de esta bebida. De cerveza, por ejemplo, será un vaso chiquito tamaño del dedo pulgar por todo la comida, pero esto es adentro de dos o tres vasos de agua, y es con comida. De baja concentración así, el alcohol no tiene el mismo efecto, y por todos modos la cantidad total de alcohol era casi nada. Aun hoy entre médicos que avisan a las personas como dejar el alcohol, dicen que el efecto con comida es drásticamente diferente que el alcohol sin comida en el estomago. Hoy en día, las personas que toman dos o tres cervezas toman más alcohol que la gente normal en los tiempos bíblicos tomaba en dos semanas de tomar su bebida de “vino”. Vemos dos factores muy importantes aquí. Primero el cuerpo necesita tiempo para
convertir el alcohol a azúcar, y nada quita el efecto sino el tiempo. Si uno toma alcohol en una “dosis” (porque es droga) tan débil (diluida en mucho agua y tomarla poco a poco por una larga comida) entonces el cuerpo puede metabolizarlo sin ver efectos de la droga tanto. Segundo vemos que la costumbre en el mundo antiguo era de tomar esta el agua y el vino con comida, que también hace todavía más débil el efecto.

Conclusión – La Biblia prohíbe claramente el emborracharse. Efesios 5:18: No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución… “Disolución” en griego viene de la palabra “salvación” con el negativo. El embriagarse tiene en sí el “no ser salvo”.

Gálatas 5:21: envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios. 1° Corintios 6:10: ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios.

La persona que busca de ser controlada por drogas (sea narcóticos o alcohol) es una persona que rechaza el control de Dios sobre él. La Biblia indica que no es salva esta persona. Entonces para entender la situación en la Biblia sobre el alcohol, las personas en el mundo antiguo (como en la Biblia) tomaron alcohol rebajado con mucha agua con el propósito de desinfectar su agua. Pero la Biblia (como sociedad pagano en general) condenó el tomar alcohol en exceso, específicamente, en exceso será por ejemplo más que la cuarta parte de una cerveza mezclado con 2 o 3 litros de agua, y nunca tomaron alcohol concentrado sin rebajarlo. De tomar el alcohol concentrado era con el propósito de emborracharse, que es claramente un pecado y condenado en la Biblia igualmente como el homicidio, mentir, robar, etcétera. Casi todos los licores de hoy en día andan entre 30-40% de alcohol. Y nadie toma simplemente una. Buscan el efecto del alcohol. Unas copas que suman a ser del tamaño de una lata de refresco (350 mililitros) tendrá que ser rebajada con 210 partes iguales (de 350 mililitros) de agua para bajarlo a 5%-6% por ciento de alcohol como “vino” en la Biblia. Esto quiere decir, tienes que mezclarlo con 73 litros de agua para que sea igual como vino natural en la Biblia. De allí tienes que mezclar esto con 4 hasta 20 partes de agua todavía. O sea, unas copas que suman 350 mililitros (tamaño de una lata de refresco) de alcohol de 40% necesitas rebajarla con 1470 litros de agua, o ponerlo en un tinaco para tomarlo como la gente común tomaba esto en tiempos de la Biblia. El asunto de todo esto es de desinfectar el agua, no para emborracharse. En tiempos bíblicos no hubo mucha otra forma conocida de protegerse de enfermedades de agua sucia. Hoy en día ni hay esta necesidad ni hay esta situación. Aun de comprar o conseguir alcohol en cualquier forma y rebajarlo es de manchar nuestro testimonio como cristiano.

Tomado del libro “El Alcoholismo y el Cristiano”, por David Cox, el cual puede adquirir completo y gratuitamente en el sitio del misionero David Cox. En esta parte hemos editado las erratas gráficas y lingüísticas correspondientes.

La Biblia condena el emborracharse y condena el “desear” el alcohol (Pr. 23:29-31; 9:1 y Efesios 5:18). Pero el alcohol usado como elemento medicinal o como parte mínima en bebidas con el fin de purificarlas de bacterias era  permitido y aconsejado (1ª Ti. 5:23). Los medicamentos a base de alcohol no son pecado siempre que el alcohol no “emborrache”. Ahora, obsérvese que Pablo aconseja usar “de un poco de vino” en el agua, pero no dice nada de la sidra o la cerveza. Estos elementos son claramente prohibidos como consumo entre los que aman al Señor. El vino es prohibido en  su forma pura (Pr. 23:29-31) y es condenado el “emborracharse” o embriagarse (1ª Cor. 6:10). Ahora bien, la condena en relación al “vino” es “quedarse deseándolo”, buscarlo con fines de sentir los efectos del alcohol. El líquido como tal no es ni bueno ni malo, es solo líquido, que se puede emplear mal o bien, dependiendo de la persona.

Considero que la recomendación de Pablo a Timoteo de “mezclar el vino con agua” puede ser aplicado incluso en aquellas comidas que por su naturaleza requieren de algo de vino para su preparación, sin que por ello sea pecado. En lo personal, no tomo vino ni ninguna bebida que contenga alcohol por dos razones básicas: 1) El testimonio a los no creyentes; 2) y la conciencia débil del hermano por el cual Cristo murió (1ª Cor. 8:7-13). Esto no significa que no podamos disfrutar de una comida preparada con una base alcohólica, que al ser cocinado pierde su efecto embriagante.

Sin embargo, ¿cómo se verá el creyente en el supermercado comprando vino y ron? ¿Pensarán los no creyentes que es para la comida? El testimonio es más importante de si el alcohol es malo o bueno, sin dejar de considerar los consejo bíblicos anteriormente mencionados. Ahora bien, lo relacionado a la conciencia es acerca del creyente, no del inconverso. Debemos pensar en nuestro hermanos en la fe antes de ser egoístas y no pensar en ellos.

Recordemos que 1ª Corintios 9:25, Romanos 13:14 y 1ª Tesalonicenses 5:22 nos llaman a “abstenernos de toda especie de mal”. No justifiquemos un deseo de beber alcohol usando mal las Escrituras. Si bien es cierto que el alcohol se permite como medicina o como saborizante de bebidas, no debemos interpretar el consejo de Pablo a Timoteo como un permiso para tomarnos una cerveza o consumir vino sin limitaciones. el creyente no debe consumir cerveza, ni ron, ni alcohol de ningún tipo, a no ser que sea médicamente o para usos distintos a consumirlo puro.