Pastores

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Texto Bíblico: 1ª Timoteo 3:1-7

Bíblicamente, solamente existen dos funcionarios en la iglesia: pastor y diáconos. No hay evidencia bíblica de que haya más funcionarios. Los concilios y Juntas de Negocios son grupos formados por la iglesia, pero no son establecidos ni requeridos por la doctrina para la iglesia. El Gobierno de la Iglesia, según las Escrituras, es congregacional, no es episcopal, ni presbiteriano, ni reformado, ni luterano. La autoridad y responsabilidad recae sobre la congregación.

Los pastores

Los pastores son los funcionarios que han sido elegidos por la Asamblea de la Iglesia local para ser administradores y apacentadores de la iglesia que los eligió. Los pastores reciben varios nombres que evidencias sus características:

  1. Los pastores son llamados “obispos” (1ª Ti. 3:1). “Obispo” es quien es un administrador o sobreveedor de los bienes de otro.
  2. Los pastores son llamados “ancianos”, como siendo parte de un grupo ministerial, pero sobre los otros ancianos. En 1ª Pedro 5:1 el Apóstol Pedro se autodenomina “anciano”, junto con los que apacientan la iglesia del Señor. El pastor es uno entre los ancianos que podría tener una iglesia local. Los ancianos no son pastores, pero ejercen funciones pastorales.
  3. Los pastores son los encargados de “establecer” a otros ancianos en la iglesia local (cf. Tito 1:5). Las dos cartas a Timoteo y Tito van dirigidas a pastores que tenía que establecer más obispos en otras iglesias que ya habían sido establecidas.
  4. En una iglesia local pueden haber más de un anciano.
  5. No existe la figura de co-pastor en la Biblia. Si hay más de un pastor está al nivel y autoridad de ambos, no hay mayor ni inferior.
  6. Timoteo y Tito eran los pastores de dos ciudades, y era necesario que establecieran ancianos en cada ciudad que pastoreaban.

Resumen de Deberes Pastorales

El comprender este concepto es importante si deseamos aplicar y ejercer adecuadamente cada uno de ellos. Debido a que el pastor y los diáconos son los únicos oficios reconocidos por el Señor en su Palabra (vea Fil. 1:1), debemos reconocer que los concilios, grupos o juntas no son los oficiales divinamente establecidos, sino que son organismos elegidos por la iglesia local, pero no tienen la cobertura de la Palabra de Dios. Éstos son parte de una organización humana, pero no pueden considerarse directivos de la iglesia. Dios designó dos oficiales sobre la iglesia, y son pastor (pastores) y diáconos, como vemos a continuación en las siguientes características bíblicas del pastorado:

  1. El pastor es elegido por la imposición de manos del presbiterio (1ª ti. 4:14). “presbiterio” es un grupo de presbíteros. El pastor debe ser consagrado por la imposición de manos de varios pastores, o de un pastor ordenado y con la autoridad para hacerlo. Al inicio lo hacían los misioneros, pero luego los pastores nacionales.
  2. Los obispos (pastores) tiene que ser llenos del Espíritu Santo y tener una vida familiar ejemplar. 1ª Ti. 3:2-5: “Es necesario, pues, que el obispo sea irreprensible: marido de una sola mujer, sobrio, prudente, decoroso, hospedador, apto para enseñar; no dado al vino, no pendenciero, no codicioso de ganancias deshonestas, sino amable, apacible, no avaro, que gobierne bien su casa, que tenga a sus hijos en sujeción con toda honestidad (pues el que no sabe gobernar su propia casa, ¿cómo cuidará de la iglesia de Dios?)”.
  3. Las responsabilidades del pastor son el predicar y enseñar, guiar, supervisar los asuntos espirituales de la iglesia, y pastorear las almas de aquellos que están bajo su cuidado: (1ª Tim. 3:5: “cuidar de la iglesia de Dios”; 2ª Tim. 4:1-5: “Te requiero yo, pues, delante de Dios y del Señor Jesucristo, que ha de juzgar a los vivos y a los muertos en su manifestación y en su reino: predica la palabra, insta a tiempo y fuera de tiempo, redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina. Porque vendrá tiempo cuando no soportarán la sana doctrina; antes, teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias, y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas. Pero tú sé sobrio en todo, soporta las aflicciones, haz obra de evangelista, cumple tu ministerio.”; 1ª P. 5:1-3: “Ruego a los ancianos que están entre vosotros, yo, anciano también con ellos y testigo de los padecimientos de Cristo, participante también de la gloria que ha de ser revelada: apacentad la grey de Cristo que está entre vosotros, teniendo cuidado de ella, no por fuerza, sino voluntariamente; no por ganancia deshonesta, sino con ánimo pronto; no como enseñoreándose sobre las heredades del Señor, sino siendo ejemplos de la grey.”).
  4. El principal llamado de un pastor es la predicación y la enseñanza y la buena predicación incluye tanto habilidad como el don espiritual. 1ª Tim. 4:15-16: “Medita en estas cosas; ocúpate en ellas, para que tu aprovechamiento sea manifiesto a todos. Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina; persiste en ello, pues haciendo esto, te salvarás a ti mismo y a los que te oigan”; 2ª Tim. 4:1-5 (ya leído).
  5. El pastoreo incluye, servir, predicar, aconsejar, y vivir una vida ejemplar para que otros la sigan (1ª P. 5:3: “siendo ejemplos de la grey”).
  6. El pastor es quien designa y elige a los ancianos que le acompañarán: 2ª Ti. 2:2: “Y lo que has oído de mí entre muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que serán idóneos para enseñar también a otros”. Tito 1:5: “Por esta causa te dejé en Creta, para que corrigieras las cosas que faltan y establecieras ancianos en cada ciudad, así como yo te mandé”.
  7. La iglesia como cuerpo los miembros como individuos deben obedecer a sus pastores que interceden por ellos: He. 13:17: “Obedeced a vuestros pastores, y sujetaos a ellos; porque ellos velan por vuestras almas, como aquellos que han de dar cuenta; para que lo hagan con alegría, y no gimiendo; porque esto no os es útil”.
  8. Los pastores deben estar sujetos a la autoridad del Señor al ser irreprensible (1ª Ti. 3:1-13), y el pastor que no se sujeta a la autoridad del Señor, debe ser reprendido o denunciado entre la iglesia (3ª Juan 9-12).

Cuando hay “ancianos” o más de un pastor.

  1. Los ancianos se eligen con imposición de manos. 1ª Ti. 5:22.
  2. Los ancianos, junto con el pastor, tienen una función similar a la del pastor en relación a defender la doctrina y predicar la verdad (Hch. 20:29-31).
  3. Ni el pastor, ni los ancianos, ni los diáconos pueden expulsar a una persona, sino solo la congregación reunida (Mt. 18:17; 1ª Cor. 5:5-4).
  4. La falta de sumisión en los miembros de la iglesia al pastor no solo es una problemática para los ancianos de la iglesia, sino también es espiritualmente dañino para los miembros rebeldes de la iglesia (Heb. 13:17).
  5. Cuando un anciano peca, solo puede ser “acusado” si hay dos o tres testigos (1ª Ti. 5:19), y debe ser reprendido con firmeza por el pastor (1ª Ti. 5:20).

Los diáconos

  1. Los diáconos de igual manera, son aquellos que tienen una vida personal y familiar ejemplar, acompañado con un corazón para servir al pueblo de Dios (1ª Tim. 3:8-13).
  2. Las responsabilidades de los diáconos tienen que ver con el llevar a cabo los asuntos prácticos de la iglesia y ministrar las necesidades físicas de los santos (Hech. 6:3), lo que incluye la beneficencia, visitación, consejería general y discipulados.

Los Requisitos Individualmente de cada Pastor

El Apóstol Pablo enumera 15 requisitos para los pastores y diáconos en 1ª Timoteo 3:

Dice que debe ser Irreprensible, y luego da los 15 aspectos de ser irreprensible o sin “motivos para ser reprendido”:

  1. Marido de una sola mujer.
  2. Sobrio.
  3. Prudente.
  4. Decoroso.
  5. Hospedador.
  6. Apto para enseñar.
  7. No dado al vino.
  8. No pendenciero.
  9. No codicioso.
  10. Paciente.
  11. Apacible.
  12. No avaro.
  13. Ejemplo en como gobierna su casa.
  14. No un neófito.
  15. De buen testimonio para aquellos fuera de la iglesia.

REQUISITOS DE LOS DIÁCONOS SEGÚN 1ª TIMOTEO 3

Pablo enumera diez requisitos para los diáconos:

  1. Honestos.
  2. Sin doblez.
  3. No dados al mucho vino.
  4. No codiciosos.
  5. Limpia consciencia.
  6. Sometidos a prueba.
  7. Irreprensibles.
  8. Esposas fieles.
  9. Maridos de una sola mujer.
  10. Ejemplo en como gobierna su casa.

NOTA: Solo hay una diferencia esencial entre el oficio de anciano y diácono, y es la capacidad de enseñar.

Conclusión

  1. El anciano es un encargado bajo la supervisión de un pastor que es parte del grupo de ancianos.
  2. El anciano es el “cuerpo de confianza” del pastor, para consejerías o disciplinas.
  3. Inicialmente los Apóstoles elegían a los ancianos-pastores, como hizo Pablo y Bernabé (Hch. 14:23), pero seguidamente los Apóstoles lo delegaron en los ancianos-pastores la elección de los otros ancianos, como encarga al pastor Timoteo (1:3-4, y cap. 3) y Tito (1:5).
  4. Algunas iglesias no tienen ancianos, solamente diáconos.
  5. La Junta de Negocios o el Concilio está para los quehaceres “mundanos” de la iglesia, como las decisiones de limpieza, actividades, etc.