Introducción al griego

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¿POR QUÉ APRENDER GRIEGO KOINE?

El griego koiné fue un idioma antiguo y fue, a su vez, una lengua “excelente” e inteligente, que se mantiene vigente gracias al esfuerzo del pueblo bautista por preservar la verdad. Y el bautista fiel debería conocer el griego por las siguientes razones válidas:

  1. En primer lugar, porque es un idioma bíblico, el idioma que los apóstoles, los hermanos de Jesús y los demás colaboradores, escribieron todo el Nuevo Testamento. No es verdad que hubo partes escritas en hebreo; esa es una falacia de los judaizantes. El Espíritu Santo inspiró todo el Nuevo Testamento en griego.

  2. Porque Lucas escribió sus dos tratados en griego koiné (Lucas y Hechos), aunque era un médico, que pudo emplear el griego clásico, decidió usar el koiné o común del pueblo, por la dirección del Espíritu Santo en él.

  3. Porque el resto de los escritores del Nuevo Testamento, siendo judíos que creyeron en el Señor Jesús, y siendo semitas, no difundieron su idioma hebreo, ni el arameo, ni el griego clásico, sino el griego koiné, el idioma elegido por el Espíritu Santo.

  4. Porque la verdadera razón es que el Espíritu Santo eligió un idioma que había preparado para su mensaje, siendo ideal para expresar con precisión la sutil complejidad de la Verdad de la doctrina del Señor Jesucristo.

  5. Porque estos hombres, guiados por el Espíritu Santo, nos han dejado como legado, mediante el griego koiné, el testimonio de la Verdad.

Es importante destacar también, que existe una traducción, muy antigua, del Hebreo al Griego Koiné del Antiguo Testamento, siendo un testigo escrito del uso del griego koiné. Esta traducción del hebreo al griego se llama la Septuaginta ( o versión de los LXX). Sin embargo, aunque es de mucha utilidad a la hora de traducir, analizar e interpretar el Antiguo Testamento, sigue siendo una traducción de un original, y no se le debe dar un valor arriba del original hebreo y arameo del AT, que son los idiomas en el cual fue inspirado el AT.

Mencionamos la traducción griega del AT porque evidencia que el Espíritu Santo sí había preparado un idioma para escribir su Nuevo Testamento, pero no se asume que sea mejor que el hebreo o arameo originales. El Antiguo Testamento sigue siendo más fiel en su texto masorético hebreo y arameo, tal como se usa en la Reina-Valera.

Por estas razones, aprender griego koiné permite leer e interpretar correctamente el Nuevo Testamento, y sirve como ayuda complementaria para ver como entendían etimológicamente algunos antiguos judíos el Antiguo Testamento.

Conforme nos acerquemos a este idioma, nuestra capacidad traductora e interpretativa de las Escrituras se aumentarán, y alcanzaremos una independencia total de las diferentes teologías y doctrinas preconcebidas de las instituciones denominacionales y religiosas. Nosotros reconocemos que los Seminarios Bautistas Fundamentales sostienen su doctrina en una interpretación correcta del original bíblico y del concepto teológico, y creemos que somos los bautistas los que heredamos la verdad del Evangelio de Cristo. Del mismo modo, ya no tendremos que depender de los traductores, especialmente de las ecuménicas Sociedades Bíblicas Unidas (SBU), sino que podremos leer el idioma original sin necesitar de traductores o depender de versiones tergiversadas e infieles. Y, actualmente, disponemos de un sinfín de recursos en línea y escritos que nos facilitan la lectura e interpretación del griego koiné.

Recordemos que las traducciones no son inspiradas. Pocas traducciones son tan fieles y seguras como la Reina-Valera. Rogamos el uso de la Reina-Valera 1909 para mayor precisión, ya que la 1960 ha sido utilizada con texto crítico.

Todo bautista debe aprender griego koiné porque, como idioma, el griego koiné es una lengua inteligente, sistemática y lógica en su estructura y funcionamiento; además es fonéticamente equilibrada, sonora y de enormes posibilidades comunicativas. Al igual que el griego clásico, el griego koiné puede servir como lengua instrumental para la comprensión de las actuales lenguas europeas. Hablando cualquier idioma actual, utilizas también el griego, y si lo conoces te será más fácil comprender y conocer el significado y la etimología de una buena parte del vocabulario de otros idiomas.

El idioma griego sigue vigente, actualmente es una lengua moderna y de fácil aprendizaje, sobre todo para los hispanohablantes, porque su fonética, sintaxis e incluso las frases hechas y los dichos son más parecidos a la lengua española que al resto de los idiomas.

Cualquier cristiano de habla castellana tiene una doble ventaja a la hora de aprender griego, porque como la lengua castellana el griego conjuga pasado, presente y futuro a la perfección, ninguno de los otros idiomas tiene esta virtud.

Por estas y tantas otras razones, es necesario que todo cristiano se esfuerce en aprender este idioma tan inteligente y tan exquisito para la plena comprensión del NT.

Características adicionales del idioma griego koiné

La lengua griega es la más antigua y la de mayor tradición entre las antiguas civilizaciones europeas. En sus casi tres mil años de historia documentada, ha crecido con una potencia y una excepcional riqueza lingüística que puede verse en todos los campos de la actividad humana (desde el ámbito religioso y aún en el pensamiento humanista, las ciencias, la medicina, la economía, el arte, etc).

Lo más sorprendente es que la evolución que ha experimentado este idioma a lo largo de su dilatada historia, no ha cambiado sus rasgos elementales que la identifican como tal desde la Antigüedad.

Indudablemente muchos pueblos poderosos se han beneficiado directa o indirectamente de este idioma griego (europeos, latinos, eslavos, pueblos de occidente y de oriente), pues adoptaron o adaptaron el alfabeto griego y su literatura, que puede verse impregnada en la religión, historia, ciencias, derecho, filosofía, y arte de cada civilización helenizada.

Gran parte del vocabulario de las lenguas contemporáneas tienen sus raíces en el idioma griego.