Diferencias

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Las diferencias entre el Dispensacionalismo y la Teología del Pacto

Breve introducción aclaratoria

Quisiera no perder la oportunidad en mencionar algunas aclaraciones con respecto al Reformismo. En relación a la teología, los autores reformados son excelentes exponentes; no obstante, tienen una tendencia al fatalismo y al retorno a la Iglesia Católica. En todos los escritos originales de los reformados, éstos veían a la Iglesia Católica como la madre iglesia, razón por la cual muchos reformados modernos han abrazado el ecumenismo interdenominacional. Esto en relación a la idea común y generalizada del reformismo.

En relación a la teología reformada, debemos tener presente que existen dos corrientes dentro de los reformados:

  1. la teología luterana y la teología calvinista. Aunque son muy similares, el luteranismo es más cercano al catolicismo que el calvinismo. Sin embargo, tanto los luteranos como los calvinistas pueden bautizar niños e investir al pastor como un sacerdote. Regularmente, en este lado de nuestro continente, los llamados luteranos son realmente calvinistas, y viceversa, aunque son más conocidos como Reformados.
  2. Los calvinistas moderados. Son aquellos que creen de alguna manera en los postulados calvinistas, pero no bautizan niños, no creen en la familia del pacto ni predican un mensaje fatalista de elección de salvos e impíos.

Otro punto importante son las subdivisiones de conceptos teológicos dentro del sistema calvinista. Todas se fundamentan en la teología lapsaria, es decir, la doctrina que cree que el ser humano es un ser caído; a esto se le da el nombre de “depravación”, en el sentido de uno que está depravado en relación a la santidad de Dios (no se aplica entre congéneres). Muchos bautistas y fundamentales usan el término “depravación original” para referirse al hombre caído de la gracia. Las escuelas de pensamiento calvinista son los siguientes, según la teología:

  1. Supralapsarianismo. Es el más popular, y también se le conoce con el nombre de hipercalvinismo o ultracalvinismo. Este punto de vista regularmente enseña dos tipos de elección divina: la elección para salvación y la elección para condenación; es decir, el ser humano no decide ni creer o no creer en Cristo, porque Dios ya decidió todo asunto salvífico antes de la Creación.
  2. Infralapsarianismo. Éstos son conocidos como calvinistas moderados. Estos se diferencian muy poco de los supralapsarios, y enseñan que el decreto de elegir a algunos y dejar a otros reprobados sucede después de la caída de Adán y Eva. Esto permite enseñar una redención ilimitada, en tanto que los supralapsarios enseñan una elección fatalista. Dentro de ellos están los que creen en una redención ilimitada ofrecida a todos los hombres.
  3. Sublapsarianismo. Se diferencia en que colocan el decreto de salvación después del decreto de elegir, lo que enseña una salvación limitada.La Escuela de pensamiento contraria se conoce como arminianismo, que enseña una salvación por gracia, solamente por la fe, pero condicionada en la perseverancia propia del creyente, cayendo sobre él la responsabilidad de lograr entrar al cielo o no. Este sistema también se conoce como salvación condicionada.

Esto no significa que todos somos calvinistas; lo que pasa es que siempre nos encasillan en una forma de pensamiento. Los bautistas creemos en una redención ilimitada, pero no somos calvinistas; a pesar de defender la eterna salvación del creyente, enseñamos que el ser humano tiene un libre albedrío limitado a las acciones propias de la fe, que no son catalogadas como obras humanas en las Escrituras.

Para entender un poco mejor este concepto, quiero explicarte las tres diferencias básicas del calvinismo:

  1. Entre los supralapsarios tenemos a los redencionistas limitados extremos, que son fatalistas, es decir, no creen en la evangelización ni en el servicio de santidad a Dios, ya que la elección se encarga de quien se salva y quien se pierde. Para ellos la salvación no es responsabilidad del ser humano, sino de Dios quien elige soberanamente.

  2. Entre los infralapsarios y sublapsarios encontramos dos tipos de calvinismo moderado: a) Los redencionistas limitados y los b) redencionistas ilimitados. Los primeros, aunque creen que Dios elige y Él es el responsable de decidir quien se salva y quien no, aceptan que es un deber del creyente predicar el Evangelio a quienes no lo han escuchado, y admiten una necesidad de una santidad más expresa dentro de la iglesia que diferencie al creyente del impío. Los segundos, los redencionistas ilimitados, aceptan todo el calvinismo, a excepción de la enseñanza de la redención ilimitada. En esta categoría entra la mayoría de dispensacionalistas (sí, somos en este sentido calvinistas también). Los redencionistas ilimitados enseñan que Cristo murió por todos los hombres, no solamente por los elegidos, y por ello es necesario predicar el Evangelio a todos por los cuales Cristo murió, y que es Dios quien, por medio del Espíritu Santo, convencerá al ser humano para ser salvo creyendo en Él. Al igual que cualquier calvinista, los ilimitados creen en la depravación total del ser humano, y que la muerte de Cristo, por sí sola, no salva a nadie ni real ni figurativamente, sino que provee el medio para la salvación por medio de la fe en Cristo. A diferencia del calvinismo extremo y limitado, los ilimitados enseñan que la salvación la da solamente Dios cuando el individuo cree, y que es absolutamente posible que cualquiera que crea en Cristo sea salvado.

  3. La enseñanza arminiana no viene al caso en este momento, y creo que la comprendemos con claridad.

En relación a la escatología, el propio teólogo Charles Garret dice:

“ESTE es un tema muy vasto y difícil. Está íntimamente relacionado con todas las otras grandes doctrinas que caen bajo el encabezamiento de la escatología. Ha suscitado tanto interés en todas las edades de la Iglesia que los libros escritos acerca de ello formarían por sí solos una biblioteca. Este tema no puede ser discutido de manera adecuada sin examinar todas las enseñanzas proféticas de las Escrituras, tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento. Esta tarea no puede ser llevada a cabo de manera satisfactoria por parte de uno que no haya hecho especialidad suya el estudio de las profecías. El autor, sabiendo que no está calificado para esta tarea, se propone limitarse en gran medida a un examen histórico de los diferentes sistemas de interpretación de las profecías de las Escrituras acerca de esta cuestión…” (Teología sistemática, Tomo I, III.1).

Tan honesto fue al admitir su desconocimiento técnico de la escatología, y se limita solamente a enumerar y esclarecer los puntos históricos que surgieron en relación a esto. Este no es el caso de los dispensacionalista, como bien demuestra J. Dwight Pentecost en su maravilloso libro Eventos del Porvenir, o el Dr. Chafer en su monumental Teología Sistemática.

Diferencias entre el dispensacionalismo y la teología del pacto

La respuesta a la pregunta: ¿Qué diferencia la Teología Dispensacional de la Teología del Pacto?, podría ser demasiado extensa y, debido al propósito, resultaría inapropiada para esta breve respuesta, pero procuraré condensar la idea en el resumen siguiente.

La Teología Dispensacional se diferencia mayormente de la Teología del Pacto en cuanto a la enseñanza del pueblo de Dios. Para los dispensacionalistas el pueblo de Dios del Antiguo Testamento (Israel), no es la iglesia, y la iglesia no es la continuidad del pueblo de Israel. Siguiendo la interpretación gramatical y literal, Israel es el pueblo literal y político que aún existe, mientras que la iglesia es el pueblo redimido de entre gentiles y judíos en esta era de gracia; los gentiles, por su parte, son un pueblo diferente que no es la iglesia, ni tampoco es Israel. Incluso los teólogos del pacto reconocen que los gentiles siempre han sido un pueblo diferente de los judíos y de la iglesia del Señor.

Como dispensacionalista, el Plan Eterno de las Edades o Programa divino de las Edades es la correcta distinción de los tiempos de Dios en la historia humana, según lo revela la Escritura. Esto hace que el dispensacionalismo sea variado, porque la diferencia entre estas edades, si no es analizada cuidadosamente, puede confundir. Por ejemplo, para John Nelson Darby existían solamente tres dispensaciones; para el Dr. Hartill, son 8 dispensaciones, para Scofield y Chafer son siete dispensaciones. Personalmente considero más cercano y más exacto el sistema de Scofield que el de Darby o Hartill. La Teología del Pacto, por su parte, cree solamente en dos dispensaciones, Antes de Cristo y Después de Cristo, aunque el Dr. Berkhof, en su Teología Sistemática, divide la dispensación antigua en varios períodos distintivos. No obstante, el teólogo del pacto se confunde con los tiempos y, al no poder armonizar los textos referentes a profecías (como Daniel y Apocalipsis), tiende a abandonar la interpretación literal y se aboca a una interpretación histórica, evitando con ello conflictos entre otros grupos al respecto.

Mientras la teología del pacto (ultralapsarianismo y sublapsarianismo) afirma que la iglesia es la continuidad del pueblo del Antiguo Testamento, y que las promesas dadas a Israel ahora son parte de la Iglesia, en un análisis literal de las profecías no es posible aceptar esas afirmaciones sin afirmar indirectamente que Dios, quien prometió promesas a Israel, no puede cumplirlas tal y como las dijo. El pactista nos acusa de que predicamos dos salvaciones (Israel por la ley y la iglesia por la gracia), pero indirectamente ellos proclaman que Dios no es del todo honesto al no aceptar un cumplimiento literal de las promesas que Dios ha dado.

Ahora bien, en cuanto a la acusación de que enseñamos dos tipos de salvación, solamente se demuestra que no han leído adecuadamente las enseñanzas dispensacionalistas, y han asumido ideas que los dispensacionalistas jamás han enseñado. El dispensacionalismo enseña que la salvación es por gracia y por la fe, sin importar la dispensación a la cual se menciona, pero afirma que la Ley de Moisés no fue dada a la Iglesia, sino que Cristo trajo a la iglesia “la gracia y la verdad”, estableciendo con ello una era eclesiástica diferente al pueblo judío, con promesas, mandamientos y privilegios que difieren de los judíos. Mientras al judío se le promete bendición si obedece, a la iglesia se le asegura que está bendita en los cielos junto a Cristo (cf. Ef. 1:3).

Otra diferencia entre el pactista y el dispensacionalista es el tema de la Ley y la Gracia. Los pactistas creen que la ley de Moisés sigue vigente, y que el creyente debe observar, por lo menos, los diez mandamientos. Pero cuando se habla del “sábado” o día de reposo, tienen que alegorizar el texto para que coincida con el domingo cristiano. El dispensacionalista, por su parte, no tiene este problema, porque al interpretar literalmente, acepta que la Ley es santa, justa y buena, pero que fue dada a Israel. Ni un solo mandamiento, incluyendo al sábado, ha cambiado de la Ley de Moisés, solamente que no se aplica a la iglesia, porque es dada a Israel. Así, el dispensacionalista lee el Antiguo Testamento como la tipología que servía de ayo para conducir al judío a Cristo, pero venido Cristo, ya no se necesita de tutor. El creyente tiene una ley escrita en su corazón por la morada del Espíritu Santo en su vida. En el AT no se menciona la morada del Espíritu en el corazón de todos los creyentes, sino solamente de unos pocos escogidos; pero el NT afirma que todos los creyentes han sido bautizados por el Espíritu Santo desde su conversión (1ª Cor. 12:13), lo que hace una diferencia muy marcada entre un calvinista extremo y un dispensacionalista.

La diferencia entre Israel y la Iglesia no solamente hace una diferencia superficial, sino que es realmente profunda. Por ejemplo, para el dispensacionalista e intérprete literal de la Escritura, reconoce que la Ley de Moisés sigue vigente hasta la muerte de Cristo, y que, por ello, algunos sermones y enseñanzas del Gran Maestro no aplican literalmente a la Iglesia, aunque como toda la Biblia, su mensaje sagrado afecta a la iglesia. Un ejemplo de esto es el Sermón de la Montaña en Mateo 5 al 7; para un calvinista estas son leyes dadas a la iglesia, pero para un literalista dispensacional son leyes del Reino, y por tanto, no son dadas a la iglesia, aunque tiene valiosos principios espirituales. La iglesia fue fundada hasta Hechos dos (considérese el uso en futuro que siempre se emplea en los Evangelios para referirse a la Iglesia [Mt. 16:18] a excepción de aquella donde se menciona el debido proceso [Mt. 18:17], porque se habla de ordenanzas directas a la iglesia, no de establecimiento; y obsérvese que Pablo menciona a la Iglesia como un misterio oculto que le fue revelado por Jesucristo, Col. 1:24-29). La teología del pacto ve una continuidad, y por ello, llama a la Iglesia “Israel espiritual”, imitando someramente la frase de Gálatas 6:16, el Israel de Dios, que en su contexto y literalidad, se refiere al Israel terrenal, no a la iglesia.

El dispensacionalista, a diferencia del pactista, cree que desde Adán hasta Abraham hubo una sola raza o linaje humano, los gentiles; desde Abraham hasta Cristo, hubieron dos grupos étnicos, Israel y los gentiles; desde el Pentecostés hasta la Segunda Venida, habrán tres grupos, Israel, los gentiles y la Iglesia de Dios (1ª Cor. 10:32).

Otro punto de diferencia es que un pactista cree que Cristo Jesús vino al mundo para establecer un pacto de gracia; pero el dispensacionalista cree que la primera venida tenía dos propósitos: 1) Cumplir las profecías dadas a Israel, específicamente cumpliendo su promesa de Mesías, 2) Ofrecer a todos los que creyeran en Él perdón de pecados y salvación por gracia. Así, Jesús es el Rey prometido a Israel y el Salvador del mundo. Debido al rechazo que sufrió por parte de Israel, según su propio Plan Eterno, estableció la Iglesia, un enorme paréntesis dentro de la Ley, suspendiendo la Ley hasta que Él vuelva a establecer su Reino Milenial, que es otro punto de diferencia, ya que el pactista ve en el milenio un símbolo del reino espiritual de Cristo, mientras el literalista cree que es un Reino que se cumplirá literalmente.

Si seguimos con las diferencias, creo que abarcaríamos un libro, sin embargo, considero las diferencia suficientes para considerar que sí existe diferencia entre un calvinista extremo y un redencionista ilimitado. Estoy por terminar uno de mis tres libritos sobre Doctrina Cristiana, enfocado principalmente en educar, por lo que contienen mucha información valiosa para considerar estas diferencias.

¿Por qué no se menciona casi a John Nelson Darby?

La vida de John Nelson Darby no es muy popular entre los círculos cristianos debido a dos factores: 1) el factor histórico y 2) el factor inventivo de sus propios enemigos. Él amaba a su esposa profundamente, como se puede considerar en sus cartas semanales con las que se comunicaba con ella cada vez que él tenía que salir de casa a una conferencia, por lo que era un esposo ejemplar. También parece que fue un padre amoroso.

No obstante, Darby produjo muchos cismas entre las iglesias, debido a su enfático carácter acerca de la doctrina bíblica. En un brevísimo resumen, podemos mencionar los siguientes asuntos sobre Darby:

  1. Era pastor anglicano en la Iglesia de Inglaterra.

  2. Luego, teniendo contacto con un grupo de personas que se reunían aparte, porque consideraban muy institucionalizada a la iglesia, negó el anglicanismo y dividió la congregación donde pastoreaba.

  3. Enseñó que el diezmo no era para la iglesia (los bautistas creemos que el diezmo del AT no es para la iglesia, pero sí que hay un principio adminitrativo para solicitar el diezmo como el mínimo de expresión de la gracia)

  4. Enseñó que la himnodia debía ser formal y conservadora, por lo se estableció que las mujeres usaran velo y no participaran de la dirección de la iglesia.

  5. Enseñó que los “pastores” nunca existieron en la iglesia, sino solamente los ancianos, porque el único Pastor era Cristo Jesús, por lo que en sus congregaciones no existen pastores, sino solamente ancianos y diáconos.

  6. Enseñó que la Ley de Moisés no es para la Iglesia, y que por ello, estaba anulada para el cristiano, quien vive bajo los lineamientos y mandamientos de Cristo.

  7. Rechazó y condenó al Calvinismo Extremo, enseñando la redención ilimitada; del mismo modo condenó indirectamente al arminianismo.

  8. Estableció la diferencia entre Israel y la Iglesia, y predicó de un Reino Milenario literal.

  9. Viajó extensamente dentro y fuera de Gran Bretaña enseñando y evangelizando.

  10. Las iglesias de Darby se conocen como Hermanos de Plymount, Asambleas de Hermanos o Iglesias de Jesucristo.

  11. Darby tradujo su propia versión de la Biblia directamente de los idiomas originales griegos al inglés y al francés; y era partidario de la Crítica Textual, a diferencia de los reformados y muchos dispensacionalistas.

Los enemigos inventaron muchas historias para desprestigiar a Darby, entre las cuales tenemos:

  1. Darby inventó el dispensacionalismo. Esto es mentira, porque el dispensacionalismo ya se enseñaba mucho antes de Darby, como demuestra Charles Ryrie en su libro Dispesacionalismo Hoy.

  2. Que el dispensacionalismo lo recibió una monja católica en una visión, y Darby creyó a las visiones de la monja. También es mentira; Darby se unió al grupo en la casa de una mujer muy adinerada, pero el grupo era dirigido por un hombre quien ya enseñaba el dispensacionalismo. Además, es una acusación extraña, de doble filo, porque Lutero fue un monje católico que le tiraba literalmente el tintero a Satanás. Existe otra versión de la historia que dice que fue un sacerdote jesuita. En fin, aunque a los pactistas y enemigos del dispensacionalismo no les parezca del todo, los reformadores todos fueron sacerdotes o monjes católicos con graves problemas espirituales. Pero como la gracia alcanzo a los monjes reformados, como Lutero, Cipriano de Valera y Juan Calvino, ¿no podía alcanzar a una monja? No obstante, la historia de la monja no tiene base histórica.

  3. Que el Dr. Scofield aprendió el dispensacionalismo de Darby y lo divulgó en América, y por medio de su Biblia Anotada. Falso también. El dispensacionalismo de Darby no se parece al de Scofield; aunque los principios dispensacionales se hallan en ambos, el sistema dispensacional de cada uno difiere. Además, el dispensacionalismo tenía ya cierta reputación en Inglaterra, Suecia y otros países mucho antes de Darby y Scofield.

  4. Que Dabry fue el promotor del dispensacionalismo. Falso, porque aunque fue quizá el más famoso, antes de Darby estaban otros predicadores dispensacionales, como William Kelly, C. H. Makintosh.

  5. Que todos los dispensacionalistas son seguidores de Darby. Falso, porque el dispensacionalismo de América es la línea de Scofield y Chafer; y entre sus representantes tenemos a las congregaciones Salas Evangélicas, Iglesia de Hermanos, Iglesia Reunida en el Nombre del Señor Jesús, iglesias Klameristas, iglesias dispensacionales fundamentalistas, bautistas fundamentales. Muchas de estas iglesias mantienen la costumbre de que las mujeres se cubran la cabeza. No se emplean instrumentos en algunas, y las que aceptan instrumentos solamente emplean el piano. También existen algunos rasgos dispensacionales en grupos carismáticos, tal como algunas ramas de las Asambleas de Dios y del Pentecostalismo (solamente a nivel de profecía, no de interpretación)

  6. La Cena del Señor se celebra cada semana, a puerta cerrada, en un círculo.

Darby causa vergüenza porque la gente no conoce realmente su historia. Los bautistas no somos Darbynianos, sino bibliocéntricos. Las teorías de Darby son estudiadas, pero al igual que todas las de Scofield y Chafer, pueden ser corregidas o anuladas, si se alejan de las Escrituras. Por eso, los bautistas no mencionamos nombres de personajes, porque no creemos importante resaltar el nombre de una persona, sino solamente la Palabra de Dios.

Pastor Carlos Machado