Las Parábolas de Jesús

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INTRODUCCIÓN

Los Evangelios reúnen más de 50 parábolas de Jesús. Cada parábola es dada en un contexto y situación especial. Jesús habló en parábolas porque tenía un propósito divino que cumplir. Las parábolas incluyen mensajes exclusivos para las personas que siguen a Jesús.

¿Qué es una parábola? ¿Qué las hace tan complicadas y difíciles? Aunque es muy común conformarnos en que es una ilustración terrenal con un mensaje espiritual, las parábolas del Maestro son realmente complicadas, difíciles de entender y difíciles de explicar. Muchos procuran explicar las parábolas como elementos simbólicos o meramente conceptos espirituales elevados. Pero todas las parábolas del Maestro tenía muchos elementos a su alrededor que son necesarios estudiarlos para lograr comprenderlos. Entre sus muchos contextos, cada parábola es tomada de una experiencia real y auténtica de la época de Jesús, la cual se desarrolla en un marco teológico y mesiánico. Por eso, es importantísimo que podamos ahondar en cada parábola respetando su contexto total.

Muchos estudiosos nos dicen que era una forma normal y común de enseñanza de la época de Jesús, pero eso no nos libra de la realidad de que las parábolas en su mayoría no eran entendidas a profundidad. Incluso aún en día nos debatimos contra ellas en busca de verdades que sabemos que contienen, pero que no salen a flote. Al igual que el hacha perdida del jornalero, necesitamos de un profeta que nos haga flotar sus verdades (2º R. 6:1-7), y ese profeta es el mismo Jesús. No tenemos más que acudir a su propia enseñanza para entender lo que nos dice.

¿Qué es una parábola?

La parábola es figura de lenguaje que ilustra una verdad moral o espiritual por medio de una analogía tomada de experiencias cotidianas, y presentan verdades del Reino en nuestra era presente. El término griego es “παραβολή”, que significa “similitud”, y es un apotegma1 que muestra una verdad espiritual solamente a los miembros de la iglesia de Jesús.

En los Evangelios hay más de 50 parábolas mencionadas por Jesús, y 30 de estas han impactado profundamente la vida de la iglesia. Las parábolas nos enseñan que la verdad del Evangelio no es un mensaje que todos puedan entender.

Características de las Parábolas

Las características comunes de las Parábolas son 7:

  • Es una enseñanza breve.
  • Es una narración de eventos conocidos.
  • Genera Interés en el escucha.
  • Parte de lo conocido y procede a lo desconocido.
  • Es fácil de recordar.

El propósito de las parábolas

Es en Mateo 13:10-17 y Marcos 4:10-12, donde se indica la razón del uso de las parábolas por parte del Señor. Varias razones son dadas para el uso de las parábolas por parte del Maestro:

  1. Es ocultar la verdad de los incrédulos y mostrarla a los creyentes (Mt. 13:11). Esta verdad marca dos clases de personas: las del Reino y las que no son del Reino. En este caso, es bien claro que refiere al Reino de los Cielos, el cual difiere del Reino de Dios. Y es necesario que en una ocasión dediquemos el tiempo necesario para explicar esta importante diferencia.
  2. Es quitar un privilegio que tenían los judíos y darlo a los gentiles que no lo tenían (Mt. 13:12). Esta verdad estuvo siempre presente en la enseñanza de Jesús acerca del Reino de los Cielos (cf. Mt. 25:29). Habiendo tenido tantos privilegio como pueblo elegido, ahora Israel es privado de todos ellos.
  3. Es un castigo por no querer aceptar la Verdad expuesta (Mt. 13:13-15). Estos versículos señalan una verdad que Jesús vivió, porque Israel, aunque reconoció que Él era el Mesías (obsérvese el “creemos” de Nicodemos, Jn. 3:2), lo rechazó voluntariamente a pesar de todas las pruebas que tenían a simple vista.
  4. Es un privilegio para aquellos que han creído. (Mt. 13:16-17). Jesús es bien claro en decir que sus discípulos son bienaventurados porque ellos sí creyeron en Él, y lograron ver aquello que incluso los profetas del AT quisieron ver, pero no pudieron.

Una Aplicación de los misterios del Reino

  1. Los misterios del reino (v. 11) es una frase que se refiere a una verdad no enseñada en el AT, pero revelada por Jesús a Sus íntimos amigos (vv. 11-13; Mr. 4:11-12). Son verdades que Dios ocultó de todos los judíos de Su época, pero que los muestra a la Iglesia que Él fundó. El ministerio de Jesús no solamente marcó el cumplimiento de las profecías acerca de Él en el AT, sino que marcó la transición para el establecimiento de la iglesia. La iglesia fue fundada por Cristo en su ministerio terrenal, cuando los judíos voluntaria e intencionalmente le rechazaron.
  2. Los misterios del Reino son algo “concedido” de pura gracia a los hombres de fe que han creído en Él (Mt. 13:16), pero no oculto a quienes le rechazaron (v. 11). Aquellos que perseveraron en su religión o ideología, rechazando la verdad del Evangelio, son cada vez más alejados de la verdad (v. 12).
  3. Los misterios del Reino cada vez más alejan a quienes no quieren vivir bajo las normas de Dios, y por eso, no pueden oír (aunque de verdad entienden), ni pueden ver (aunque de verdad comprenden), porque han decidido no escuchar ni obedecer la Palabra de Dios (Mt. 13:14-15):
    1. Tienen los sentidos atrofiados, porque no están acostumbrados a escuchar la verdad, y porque no han podido entender la grandeza del mensaje del Evangelio (v. 14). Esta condición es el resultado de la rebeldía (Ez. 12:2), y la negación de creer en Él al amar más la aprobación humana (Jn. 12:39-43).
    2. Tienen el corazón engordado y sus oídos cansados (Mt. 13:15a). Según el Salmo 119:65-72, esto se debe a varios factores espirituales:
      • Están descarriados (v. 67).
      • Desconocen los estatutos del Señor (v. 68).
      • Porque mienten para mantener su soberbia (v. 69).
      • Porque se dedican a satisfacerse a sí mismos y descuidan la Biblia (v. 70).
      • Porque no quieren ser humillados (v. 71).
      • Porque desean solamente las riquezas perecederas (v. 72).
    3. Bajo esta condición todo su ser está engañado, van por mal camino y están enfermos (Mt. 13:15b). Es interesante que dice al final: “y yo los sane”, conectando su enfermedad de ojos, oídos y corazón a su estado no convertido. Esto nos deja muy claro que los judíos que rechazaron a Jesús no eran salvos, y que los que le recibieron eran salvos. Con estos salvos Jesús fundó Su iglesia.
  4. Los misterios del Reino tienen que ver con un desarrollo espiritual, no intelectual (v. 12) [presentación 11]. Aunque estudiar es importante y eje central de todo nuestro conocimiento, solamente es el espíritu humilde el que puede comprender los misterios del Reino de Dios. Por eso:
    1. El que tiene fe entenderá más y más de los misterios del reino.
    2. El que no tiene fe perderá aun lo poco que ha obtenido de conocimiento.
    3. No es un asunto de capacidad intelectual, sino de corazón humilde, sensible y dispuesto.

Es decir, que para el que ha cerrado su corazón a la Palabra, no hace diferencia si se le habla en parábolas o no. Su corazón no solamente está lento y moribundo, sino que aún él ha decidido no escuchar palabras de Dios, como dijo Jesús:

“para que viendo, vean y no perciban; y oyendo, oigan y no entiendan; para que no se conviertan, y les sean perdonados los pecados.” (Marcos 4.12)

Los Doce Misterios del Reino Revelados

Son doce misterios del Reino de Dios que han sido revelados a la Iglesia de Dios:

  1. Los misterios del Reino de los Cielos (Mt. 13:3-50), que son aquellas verdades concernientes a nuestra era cristiana, y relacionados con la salvación de las almas.
  2. Los misterios del endurecimiento de Israel para no aceptar la verdad del Evangelio durante la era de la iglesia (Romanos 11:25 y su contexto).
  3. El misterio del arrebatamiento de los santos que estarán viviendo sobre la tierra al final de la dispensación presente (1ª Cor. 15:51, 52; 1ª Ts. 4:14-17).
  4. El misterio de la Iglesia fundada por Jesús y revestida de poder en Pentecostés, formada tanto de judíos como de gentiles (Ef. 3:1-11; Ro. 16:25; Ef. 6:19; Col. 4:3).
  5. El misterio de la iglesia local como Cuerpo de Cristo y reunida al final de todos los tiempos como la Esposa de Cristo (Ef. 5:28-32).
  6. El misterio de que Cristo vive en los que creen en Él y son Suyos (Gá. 2:20; Col. 1:26-27).
  7. El misterio de Dios en Cristo, es decir, que el hombre Jesús, aunque 100% humano, era 100% Dios en su cuerpo y ser entero (Col. 2:2, 9; 1ª Cor. 2:7).
  8. El misterio del proceso divino por el cual el hombre es restaurado a la semejanza de su Creador (1ª Ti. 3:16).
  9. El misterio de la iniquidad que ya opera y que será al final de todo la fuerza del anticristo (2ª Ts. 2:7; Mt. 13:33).
  10. El misterio de las siete estrellas (Ap. 1:20), que es una descripción de las iglesias locales, así como una profecía de la historia de la iglesia peregrina.
  11. El misterio de Babilonia la Grande, la Madre de todas las Abominaciones de la tierra (Ap. 17:5, 7).
  12. El misterio del bautismo en agua, como señal visible del bautismo del Espíritu Santo (Mt. 28:20-21; 1ª Cor. 12:13)

Estos son los 12 misterios han sido revelados para la edificación y esperanza de la iglesia peregrina.

El Reino de Dios y el Reino de los Cielos

En Mateo tenemos 7 parábolas seguidas referidas al Reino de los Cielos. Esto es importante porque en los Evangelios se usan dos término: Reino de Dios y Reino de los Cielos. Aunque muchos han afirmado que son sinónimos, realmente no es así. Existen, por lo menos, siete diferencias entre el Reino de Dios y el Reino de los Cielos, que podemos ver a continuación:

EL REINO DE DIOS

EL REINO DE LOS CIELOS

El Reino de Dios es universal o global, e incluye a todos los seres inteligentes y morales que se sujetan voluntariamente a Dios, e incluye a los ángeles, los santos del AT, la iglesia, y todos los santos de todas las dispensaciones pasadas y futuras (Lc. 13:28, 29; Heb. 12:22-23). El Reino de los Cielos es MESIÁNICO, mediador y davídico en carácter, y tiene por objeto el establecimiento del Reino de Dios sobre la tierra de forma literal, y que se encuentra claramente especificado en las parábolas, donde se diferencia la dispensación de la iglesia del Reino Milenario (Mt. 13:1-52), donde el Rey del Milenio ya ha fundado Su iglesia (1ª Cor. 15:24-25).
Al Reino de Dios se ingresa solamente por medio del nuevo nacimiento (Jn. 3:3-7). El Reino de los Cielos solamente se manifiesta dentro de la esfera de la profesión cristiana, y la iglesia puede tener creyentes verdaderos y falsos (Mt. 13:3; 25:1-13).
El Reino de Dios es Espiritual y no viene con “advertencias”, porque se fundamenta en lo real y verdadero (Lc. 17:20; Ro. 14:17). El Reino de los Cielos debe manifestarse visiblemente en esta tierra (Zac. 12:8; Lc. 1:31-33; 1ª Cor. 15:24; Mt. 17:2).
El Reino de Dios es Eterno, sin fin, y jamás terminará (Lc. 1:33). El Reino de los Cielos, cuando acabe su cumplimiento y Jesús haya reinado, será entregado al “Dios y Padre” del Señor, uniendo así para siempre ambos Reinos (1ª Cor. 15:24-28).

Debemos aclarar que el Reino de Dios existe por la eternidad, pero el Reino de los Cielos es solamente para este mundo. Aunque la iglesia no es parte de las promesas dadas a Israel, las bendiciones del Rey se manifiestan dentro de la profesión cristiana.

1Del lat. apopthegma, y este del gr. ἀπόφθεγμα apóphthegma. | masculino. Dicho breve y sentencioso; dicho feliz, generalmente el que tiene celebridad por haberlo proferido o escrito algún hombre ilustre o por cualquier otro concepto.