Propósitos de la Iglesia

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Texto para memorizar: Efesios 3:21.

Aunque el propósito principal de la vida cristiana es la gloria de Dios, la Biblia revela que la iglesia, en su propósito de glorificar a Dios, debe hacerlo por medio de algunos propósitos específicos.

Propósito Espirituales de la Iglesia

  1. Es la que predica a Cristo en la tierra. Mr. 16:15.
  2. Es para que Cristo sea glorificado en ella. Ef. 3:21.
  3. Es para que se sea testigo de Cristo. Lc. 24:46-48; Hch. 1:8; 2:1.2, 32.
  4. Es para que Cristo sea honrado en ella. Ef. 3:21; 1ª Ti. 3:15.
  5. Es para mostrar la sujeción a Cristo. Ef. 5:21-33.

La Iglesia Es para La Gloria de Dios

El principal propósito de la iglesia es “la gloria de Dios”, y no su labor misionera. La labor misionera es subyacente al propósito principal.

  1. Solo a Dios pertenece la gloria. Mt. 6:13; Mr. 8:38; Ro. 16:27; Sal. 96.
  2. La gloria es principalmente para Dios el Padre. Mt. 16:27.
  3. La gloria pertenece a Jesús el Señor. Mt. 19:28; 24:30; 25:31.
  4. La gloria divina da esperanza a la iglesia. Ro. 5:2.
  5. La gloria divina se da por la transformación del Espíritu Santo. 2ª Cor. 3:18.
  6. La gloria divina se da por medio de los elegidos. Ef. 1:12, 14, 17.
  7. Cada creyente es parte de la gloria divina. 1ª P. 5:1.
  8. La gloria de Dios es extendida cuando se predica el Evangelio. Ro. 15:7-17.

La Iglesia como Embajadora

Un propósito subyacente de la iglesia es la predicación del Evangelio.

  1. Fue enviada primero a Israel para ofrecerles la salvación, en cumplimiento de las promesas. La primera iglesia fue judía. Jn. 4:22; Mt. 10:6; 15:24.
  2. Luego, Jesús mandó a su iglesia a “hacer discípulos” entre los gentiles. Mt. 28:19-20.
  3. Jesús prometió que la iglesia sería revestida de poder. Hch. 1:8.
  4. La predicación del Evangelio siempre es primeramente local, luego regional, y finalmente, mundial. Ro. 15:19. No puede ser invertido este orden.
  5. En este sentido, cada creyente es un “embajador” de Cristo. Ef. 6:20; 2ª Cor. 5:20.
  6. La predicación fuera de la iglesia local es solamente paras fundar nuevas iglesias, y deben ser ordenados para ello. Hch. 13:1-3.
  7. La iglesia local debe fundar otras iglesias enviando misioneros. Hch. 15:3.
  8. Cuando un misionero es enviado, y llega donde hay otra iglesia, ésta debe recibirlos y apoyarlos en su misión. Hch. 15:4.
  9. Todo misionero debe tener cartas de recomendación para que pueda ser recibido y para ser enviado. Hch. 15:30; 1ª Cor. 16:3. Esto aplica también para la membresía.

La iglesia como Baluarte de la Verdad

Otro propósito subyacente es la de proteger, defender y esparcir la verdad.

  1. La iglesia es Baluarte de la Verdad. 1ª Ti. 3:15. Un baluarte es un fuerte armado que defiende la fortaleza.
  2. La Verdad es la doctrina o la Palabra de Dios. Jn 17:17; Mt. 22:33; Mr. 4:2.
  3. Solamente cuando la iglesia pierde la sana doctrina, el creyente tiene la autorización divina para irse de ella. Ro. 16:17.
  4. La iglesia debe enviar evangelizadores a todas partes. Hch. 13:2-3.

La Iglesia como el Orden de Dios

Otro propósito de la iglesia es mostrar el orden divino en su culto.

  1. La iglesia debe ser ordenada en su culto. 1ª Cor. 14:32-33, 40.
  2. La iglesia debe cantar salmos, himnos y cánticos espirituales. Ef. 5:19; Col. 3:16.
  3. La iglesia debe tener orden en sus funciones ministeriales. Ro. 12:3-8.
  4. La iglesia debe pagar el salario a sus pastores. 1ª Cor. 9:3-12; Gá. 6:6; 1ª Ti. 5:17-18.
  5. La iglesia debe respetar y honrar a sus pastores y siervos. 1ª Tes. 5:12-24.
  6. Todo asunto importante se discute en la iglesia, no en forma unilateral o privada. Hch. 15.
  7. La iglesia debe compartir con otras iglesias de su misma fe. Col. 4:15-16; 1ª Cor. 11:16; 2ª Cor. 8—9.

El Testimonio Terrenal

Otro propósito de la iglesia es dar un testimonio fiel en el mundo.

  1. El testimonio incluye lo religioso, moral y social. 1ª Cor. 10:6-13.
  2. Es comprobar en la fe por las acciones de Jesús. Jn. 6:5-14.
  3. Es demostrar la diferencia entre creer y ser incrédulo. 1ª Jn. 5:10.
  4. Quien rechace el testimonio de la iglesia, blasfema al Espíritu Santo. Mt. 12:30-32.
  5. Quien siendo creyente, pero no vive la santidad requerida, sufrirá la muerte. 1ª Jn. 5:16.
  6. Un creyente que no se arrepiente de sus pecados o vive en pecado, puede ser expulsado por la iglesia. 1ª Cor. 5:13.

Conclusión

  1. Los propósitos de la iglesia no se cumplen en un individuo. Ef. 4:1-8.
  2. Los propósitos de la iglesia no se cumplen místicamente, sino que son física y congregacionalmente. Hch. 15:12; Ro. 15:18-19; 2ª Cor. 1:20; 2ª Cor. 5:20; 8:8; Fil. 1:9-11; 1ª Ts. 3:7.