Historia Bautista

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Introducción Necesaria

Gracias por tomarse el tiempo para leer estas notas sobre la historia bautista. Sin embargo, necesito informar que soy bautista, por conversión a Cristo y por convicción bíblica, y que sostengo personalmente que, fuera de las iglesias Bautistas Fundamentales, hay muy pocos grupos que realmente sean fieles a todas las doctrinas bíblicas, tal como se esfuerzan las iglesias bautistas que se esfuerzan por los linderos antiguos. Desde hace unos 14 años estudio y enseño sobre historia y distintivos Bautistas y, me da placer que al mirar hacia atrás, hemos conservado una línea doctrinal inamovible desde que Jesús fundó su iglesia. Por eso, también afirmo que soy evangélico, porque el fundamento está en el Evangelio de Jesucristo, y solamente en este sentido, soy evangélico, no en el sentido empleado por otros grupos no católicos.

Los bautistas son la única denominación que ha preservado su identidad sin necesidad de jerarquías ni cúpulas eclesiásticas, sino bajo el respeto y realidad de la iglesia local. Aunque hay grupos bautistas que siguen sujetos al misionero o a una Asociación, la mayoría de bautistas somos independientes, y la única asociación es por medio de Convenciones o Federaciones que no intervengan con el buen ejercicio de la iglesia local.

Ahora bien, muchos movimientos en el pasado surgieron de los antiguos bautistas, y estos movimientos aún preservan muchas prácticas bautistas fundamentales, tal como la Cena Cerrada, el bautismo por inmersión, la Biblia como su única norma de Fe, y la realidad de la iglesia local. No obstante, muchos no llevan el nombre bautista. A algunos les da pena y a otros les causa confusión. Tristemente son bautistas secretos, sin una identidad clara de quienes son. Muchas iglesias no pueden usar el término bautista, pero se huelgan en decir que “mantenemos la sana doctrina bautista”, lo que considero como decir: “No mencionemos a Jesús, pero por dentro somos creyentes devotos de Él”, una frase hueca, sin sentido.

Ahora bien, es necesario establecer algunos aspectos importantes:

  1. La única manera de comprender el origen bautista es por medio de tres líneas claramente definidas:
    • Una secuencia ininterrumpida de iglesias que hayan preservado la verdad.
    • Una secuencia ininterrumpida de las doctrinas básicas que enseñó el Señor Jesús.
    • Una secuencia ininterrumpida de las prácticas correctas dentro de las iglesias.
  2. La realidad de que los bautistas existen antes de los grandes movimientos religiosos de la Cristiandad. Esto significa que los bautistas no son católicos, ni protestantes (calvinistas o arminianos), y que por ellos las festividades católicas o reformadas son sin validez para los bautistas. Ni reformado ni arminiano, sino bautista. “Bautista” define a los cristianos que no siguen lineamientos de reformados ni católicos.
  3. La realidad de que no existe una doctrina bautista, sino que los bautistas preservan fielmente las doctrinas bíblicas enseñadas por Cristo y los Apóstoles. Los bautistas no inventamos las doctrinas, sino preservamos las doctrinas.

Históricamente siempre existe ambigüedades, pero las realidades de la evidencia bautista, colocada en paralelo con la doctrina e historia bíblica, demuestran la continuidad de una iglesia desde sus orígenes. Por eso, no tengo dudas en afirmar que el término Bautista es sinónimo de cristianismo bíblico, aunque para algunos esto les puede parecer una posición de jactancia o fanatismo injustificable. Recuerdo que al inicio del Movimiento Bautista Landmarkista de Costa Rica, me tildaron de fanático y arrogante por usar la frase “Iglesias Doctrinalmente Correctas”. Pero esta pretensión no trata de ofender a gente  de otras creencias o de mostrar un espíritu arrogante, de ninguna manera, pero establece claramente nuestra fe como iglesias bautistas landamarkistas o linderistas, que creemos firmemente en que las doctrinas han sido desprendidas de la interpretación gramatical, literal e histórica.

Asimismo reconozco que entre los bautistas sin nombre, tenemos grandes expositores bíblicos, como muchos de entre los Hermanos Libres (como John N. Darby, o C.I. Scofield), pero actualmente, algunos originarios en este movimiento, por no tener una identidad, han caído en un sectarismo que pretende robarse las iglesias bautistas y hacerlas hermanos libres. Otros movimientos han abrazado la fe calvinista o arminiana. Pero los bautistas no somos exclusivistas ni sectarios, sostenemos el principio de la separación bíblica y el respeto sagrado a la iglesia local. También creemos en que las iglesias que pierden la sana doctrina, “les es quitado su lumbrera” y dejan de ser auténticas iglesias bautistas.

Los bautistas somos un pueblo Bíblico que no puede hacer otra cosa que sembrar la Palabra de Dios y obedecerla. Es bueno saber esto, para no involucrarnos en un sincretismo denominacional insostenible. También es bueno saberlo, para no considerar que solamente nuestra línea de bautistas es la correcta, sino que dentro de los bautistas muchos diferimos en puntos no esenciales de la fe, pero nos seguimos viendo y tratando como hermanos en Cristo, y miembros de la familia de Dios. Pero de otros grupos no bautistas, se encargarán sus miembros de hablar y defender, ya que nosotros no nos inmiscuimos en sus labores.

Pero, como Bautista, me anima saber que hubo hombres y mujeres fieles que ofrendaron sus vidas por Cristo, para que el Evangelio llegara a las almas más distantes. La mayoría de libros de esneñanza en los Seminarios e Institutos Bíblicos, han sido producidos y son producidos por los hermanos bautistas. Y es muy motivador saber que fueron bautistas y que son bautistas los más ardientes misioneros que alcanzan a otras latitudes, con un fuego de evangelismo inagotable.

Los Bautistas fueron perseguidos, considerados como herejes y, obligados a vivir en la clandestinidad, fueron privaron de sus derechos civiles, de sus propiedades e incluso han sido encarcelados, torturados y muertos por millares, tanto por Católicos como por Protestantes de siglos pasados. Pero nada de esto fue suficiente para hacerles desistir de su fe. A través de la historia muchos grupos conservaron las marcas distintivas que hoy tenemos los Bautistas, aunque algunos perdieron el nombre en su lucha de preservación de la Sana Doctrina. Con esto quiero indicar que creo que la doctrina es la única clave para identificar a los creyentes en Cristo, y no el nombre. Pero también creo que muchos bautistas, si no la mayoría, han preservado las sanas palabras del Salvador al emplear una interpretación gramatical, literal e histórica en su percepción del mensaje de la Biblia, por lo que el nombre debe ir intrísecamente unido al mensaje doctrinal que se predica.

De todas formas, espero que este material le anime a usted a estudiar e investigar sobre el rastro de sangre que ha formado a un pueblo cristiano firme y convincente, y que podamos vivir un cristianismo comprometido a la altura de aquellos que nos precedieron en la fe, para que con nuestras vidas y nuestra muerte, podamos glorificar el Nombre de Cristo, seamos llamados o no bautistas por nuestros opositores.

Espero, en el amor de Jesús, que esta historia de este movimiento bíblico que ha alcanzado a muchos, y que sigue avanzando, sea de gran bendición para su vida y ministerio cristiano.

Carlos E. Machado C.

Pastor bautista landmarkista

 

Temas a Considerar en la Historia Bautista:

  1. ¿Quiénes son los bautistas?