¿Quiénes son los bautistas?

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Introducción

¿Quiénes son los bautistas?

Las iglesias bautistas o baptistas son un movimiento de iglesias cristianas, vinculadas por las creencias y la organización eclesiástica comunes. Según cifras de Pew Research Center en 2011, el movimiento cuenta con 72 millones de creyentes. La asociación bautista más grande es la Convención Bautista del Sur. También debemos aceptar que muchos bautistas se han ido alejando de la verdad y tomando el camino a Sodoma.

Ahora bien, es interesante que en el diccionario de la Real Academia Española (RAE) se utiliza un término para referirse a esta rama del protestantismo: baptismo. En España es usado en esta forma, pero en América el término aplicado es “bautista”. Se puede ver la distinción que se hace en España de “baptismo”, refiriéndose a la doctrina protestante; y “bautismo”, refiriéndose al sacramento católico. En América se utiliza “bautismo” para referirse al acto de sumergir, y “bautista” a la iglesia o persona que practica este bautismo por inmersión.

Los bautistas enfatizan la necesidad de una fe personal y genuina en Jesucristo para obtener la salvación, ponen especial énfasis en el principio de la salvación solamente por medio de la fe y en la gracia divina para alcanzar la salvación. Además, hacen hincapié en la entrega personal del inconverso a Cristo y en su aceptación como Señor y Salvador del creyente[1]. Estos requisitos básicos son suficientes para ser salvo y adquirir la entrada al Reino de Dios, pero los bautistas consideran necesario, para ingresar a la iglesia local, el bautismo del creyente, por inmersión completa en agua, como un paso de obediencia y no como requisito para obtener la salvación. El bautismo es precedido por una profesión pública de fe en Jesucristo como Señor y Salvador. Los bautistas no aceptan de ninguna forma el “bautismo extraño”, es decir, aquel que no es efectuado por un pastor reconocido, por una iglesia local debidamente constituida y por inmersión.

Los bautistas reconocen solamente dos oficios ministeriales: pastores y diáconos. Las juntas de negocios donde se incluyen evangelismo, discipulado, seminarios, etc., no son parte de los oficios bíblicamente establecidos para la iglesia local, sino que son servicios ofrecidos a todas las iglesias para su desarrollo doctrinal, espiritual y numérico.

Aunque las iglesias bautistas son consideradas como iglesias protestantes por la mayoría de no bautistas, la mayoría de los bautistas repudian esta identidad, al no considerarse reformados, calvinistas o arminianos, sino solamente bautistas.

Con muchos nombres diferentes desde sus inicios, los que se identifican como bautistas concuerdan mucho en sus creencias y formas de adoración[2] a Dios, así como en sus actitudes hacia los demás cristianos y su comprensión de lo que es importante en el seguimiento de Cristo.

Entre los bautistas hay muchos grupos e ideas. No es correcto generalizar indicando que todos los bautistas son salvos o de sana doctrina. Actualmente hemos visto como han surgido iglesias bautistas con doctrinas no bautistas. Tenemos reformados, pentecostales, carismáticas, sabatistas, unitarias… etc. Pero por la gracia de Dios, no son grupos que puedan confundir a los bautistas reales, tal como sí sucede con los evangélicos, que iniciaron con sana doctrina en algunos lugares, pero terminaron con un sincretismo de doctrinas difíciles de dilucidar.

¿Por qué se les llama “bautistas”?

Hay muchas historias alrededor del término bautista. El nombre bautista se originó con intenciones despectivas por parte de los detractores. Probablemente el término se usó por primera vez en el idioma alemán: Taufer, que en español es ‘bautista’, en el siglo XVI, para desacreditar al movimiento que se oponía al bautismo infantil, ya que los bautistas argumentaban que en la Biblia nunca fue bautizado ningún infante, sino solo aquellos que, después de haber creído al Evangelio de Jesús, profesaban la fe de Cristo. Un siglo después, en el siglo XVII, este nombre se usó en el idioma inglés en Gran Bretaña: baptist.

Su sistema de Gobierno

El sistema de organización y gobierno de todas las iglesias bautistas es congregacional, lo que otorga autonomía a las iglesias bautistas locales, dirigidas por pastores formados en seminarios propios de esta denominación, y teniendo anteriormente un llamado pastoral, el cual es avalado por toda la congregación o, en su mayor parte, por los miembros oficiales de la iglesia.

Las iglesias frecuentemente se asocian o tienen compañerismo en organizaciones, asociaciones y convenciones. A su vez, muchas organizaciones nacionales forman parte de la Alianza Mundial Bautista.

El concepto de la iglesia

Muchos bautistas consideran a la iglesia de Cristo como la “esposa invisible de Dios”, compuesta por los verdaderos creyentes de todo el mundo, y que solamente Dios conoce y trata. Es una extensión de la doctrina reformada de la Santa Iglesia Universal, una herencia doctrinal del catolicismo romano.Pero esto deja muchos vacíos sobre cómo podemos tratar a las falsas iglesias o a los “hermanos” que asisten a esas iglesias apóstatas.

Por eso, aún muchas iglesias bautistas con la idea universalista, no admiten a la comunión (Santa Cena o Cena del Señor) a miembros de otras denominaciones cristianas, especialmente si éstos no han sido bautizados por inmersión, o si son originarios de iglesias no fundamentales. Otras iglesias bautistas solamente dan la Cena del Señor a miembros de la iglesia local, excluyendo inclusive a otros bautistas que pertenecen a otra iglesia local bautista conocida o del compañerismo.

Los bautistas landmarkistas no aceptamos el concepto de la iglesia universal, no solamente por ser una herencia romana, sino más bien porque no es una doctrina con fundamento bíblico, ya que el concepto gramatical, literal e histórico de la palabra iglesia siempre refiere a un grupo de personas llamadas, visibles, reunidas en un lugar geográfico real y en completa unidad de propósito. Este concepto se aclarará más adelante.

Tristemente, también debemos ser honestos en que muchos grupos denominados “Bautistas” no son bautistas, pero confunden a quienes se oponen a los bautistas. Pero no es de extrañar. De la iglesia fundada por Jesucristo, la iglesia llamada primitiva, surgieron falsos profetas y falsos hermanos. Es común que de los grupos fieles surjan grupos infieles. Es trigo y es cizaña.

No obstante, aún aquellos fieles creyentes, defensores de la verdad, fundamentalistas, con una educación de seminario, desconocen la herencia que llevamos los bautistas fundamentales; porque en sus seminarios no les han enseñado nuestra historia. Y no considero prudente tratar de etiquetar a un creyente viejo con una nomenclatura que no conoce o que es reacio a aceptar. Nuestro deber es educar a las nuevas generaciones con la verdadera historia de los bautistas, en nuestro caso, los landmark. Algunas razones por las cuales no se ha promovido la Historia de los Bautistas podrían ser:

  1. El material disponible en español sobre el tema es muy escaso, ambiguo o parcial.
  2. Las descripciones de los bautistas frecuentemente fueron hechas por los enemigos, porque así les convenía, para denigrar su carácter.
  3. En algunos casos hubieron intentos constantes de destruir documentos relacionados con los Bautistas, material que está esparcido en muchas bibliotecas y archivos en muchos lugares, y no siempre son accesibles.
  4. A menudo, debido a las persecuciones, los bautistas estuvieron mucho más interesados en esconderse, que en dar cuenta de sí mismos o de su paradero.
  5. Estuvieron esparcidos por muchos países, donde pudieron encontrar su escondite, y utilizaron nombres más generalizados para evitar la persecución.
  6. Frecuentemente se les dio diferentes nombres por sus enemigos, lo cual originó confusión.
  7. No obstante, su historia es auténtica que vale muy bien la pena decirla y preservarla.

[1] Aunque algunos creen en algunos conceptos calvinistas, es casi general que el movimiento bautista no es protestante, ni tampoco es arminiano. La identidad bautista es única, gracias a la autonomía de sus iglesias, porque enriquece el caudal teológico, y el camino ha sido largo y seguro en cuanto a la formación doctrinal bíblica.

[2] Se refiere al culto ordenado, empleando himnarios para los cantos, y música sagrada. Aunque actualmente muchas iglesias bautistas están abrazando la doctrina y prácticas pentecostales.

 

Biografía:

Historia Bautista, Justo Anderson.

Bautistas, una historia escrita con sangre, Héctor Cattani.