La Durabilidad del Matrimonio

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La Durabilidad del Matrimonio

¿Es el matrimonio para toda la vida? ¿Qué pasa con las personas que se han divorciado? ¿Y las que se casan por segunda vez? ¿Y qué sucede con los padres solteros? ¿Y cómo preservo mi matrimonio? ¿Es una suerte o una construcción el matrimonio?

Vivimos en un mundo donde el divorcio ni siquiera se considera. Conocemos pastores divorciados y casados por segunda vez. Hay infidelidades, mentiras, rencores… las familias se centran en los hijos y no en los cónyuges. Pero esto no cambia el principio verdadero: El matrimonio debe ser para toda la vida. Pero quisiera responder a algunas preguntas que muchos se hacen, y que no han podido responderse en sus vidas: ¿Por qué mi matrimonio no funcionó? Y si quedo solo, ¿que hago?

Hacer lo correcto no siempre produce sonrisas, en ocasiones genera grandes conflictos. Del mismo modo, hablar de lo que Dios dice sobre la durabilidad del matrimonio producirá decanto en algunas personas que no entienden la Palabra de Dios.

Algunos principios que debemos tener en cuenta:

  1. El matrimonio tiene como objetivo central no ser egoísta. Es el reconocimiento del valor de la otra persona para uno como cónyuge; no es una propiedad, ni una carga; es valor de la otra persona: “El que halló esposa halló el bien, Y alcanzó la benevolencia de Jehová” (Proverbios 18:22); y “… como el gozo del esposo con la esposa, así se gozará contigo el Dios tuyo” (Isaías 62:5).
  2. El deseo de Dios para el matrimonio también es que sigan felices por toda la vida. Aun cuando declaramos las promesas en la boda decimos que seguiremos juntos hasta que la muerte nos separe.
  1. El plan para el matrimonio siempre debe incluir el pacto de pasar toda la vida juntos en fidelidad.
    1. ¿Qué dice la Biblia en cuanto a la permanencia del matrimonio?
      1. El diseño de Dios para el matrimonio no incluye el divorcio. (Mr. 10:4-12).
        1. El plan de Dios al juntar a dos personas en el matrimonio es que no se separen nunca (Mr. 10:9).
        2. Jesús dice que el que se divorcia y el que se casa, adultera (v. 11-12).
      2. Dios rechaza el repudio y la deslealtad en el matrimonio (Mal. 2:16).
      3. La ley sujeta a la mujer a la vida matrimonial cuando se casa (Ro. 7:1-3)
        1. Esta sujeta hasta “que muera el marido” o “muera la mujer”.
        2. La fidelidad es cumplir la promesa que hacemos en la hora de nuestro casamiento (Pr. 2:17).
        3. Delante de Dios es que hacemos la promesa de la vida permanente (Eclesiastés 5:1-7).
    2. Dios no permite relaciones sexuales extra matrimoniales, ni antes ni después del matrimonio.
      1. En la Ley de Moisés se prohibía el acto de adulterio (Ex. 20:14).
      2. La Ley ya prohibía el solo “desear” a otra persona que no era su cónyuge (Ex. 20:17).
      3. Cristo se refirió a esto al hablar del corazón (Mt. 5:28).
    3. Dios nos manda a huir de la fornicación (1ª Cor. 6:18)
    4. Dios va a juzgar a los fornicarios y los adúlteros (He. 13:14).
  2. Dios ayuda a sus hijos a huir de este pecado y obtener la victoria. 1ª Co. 10:13.
    1. ¿Cuál es el camino para poder desechar esta manera de vivir del mundo?
      1. Efesios 4:22-24: Tomar la decisión de abandonar la forma de vida pasada y determinar de acuerdo a la voluntad de Dios.
      2. 1ª Corintios 6:19-20: Entender y creer en lo que ahora somos en Cristo, sabiendo que el cuerpo físico es del Señor.
      3. Colosenses 3:5: Luchando contra los deseos e inclinaciones sexuales que están contra el Señor (haced morir, matar con insistencia algo).

    2. La Biblia nos indica una forma para ayudarnos a mantener el matrimonio en toda su pureza. En Proverbios 5:15-21 encontramos cómo mantener el matrimonio en toda su pureza:
      1. Cumplir con el rol matrimonial con fidelidad (v. 15-16). La fidelidad sexual es una forma de vida, una decisión personal de mantenerse puros. Pablo dice que esta fidelidad es de “ambos” (1ª Corintios 7:2-4).
      2. Comprender el valor de la vida moral sexual dentro del matrimonio (v. 17). Pablo dice que es un aspecto cristiano de “ambos” (Hebreos 13:4).
      3. Apreciar el valor del cónyuge en todas las áreas de la vida (v. 18). El hombre debe aprender a apreciar sus caricias, sus expresiones de amor, su cariño (v. 19). Pablo afirma que este estilo de vida es de “ambos” (Efesios 5:21-33).
      4. Examinar la vida, comprendiendo el sinsentido que es ser infiel (Pr. 5:20).
    3. ¿Qué hacemos con los padres solteros? ¿qué dice Dios al respecto?
      1. El pecado sexual entre solteros no era un acto digno de muerte (Ex.22:16-17). Pero la responsabilidad se establecía con claridad, hubieran o no niños:
        1. O se casaban (si había amor).
        2. O se hacían responsables del niño (pagar una dote, que regularmente era muy costosa).
        3. Hoy aplicaría a pensión, o responsabilizarse adecuadamente del niño.
      2. El adulterio sí se consideraba digno de muerte (Lev. 20:10). La razón es que el matrimonio es un pacto, y judicialmente era penado por la ley. En el mundo cristiano, el adulterio no es causa de condena a cárcel o muerte física, pero sí consecuencias que producen una muerte:
        1. No se puede ejercer el pastorado, ni el diaconado (1ª Ti. 3:2, 13).
      3. Si hay violación, la Biblia es clara que la persona que ha sido “violada” no es culpable, y no debe ser tratada como pecadora; pero el violador debe morir (Dt. 22:25-27). Hoy, debe ser denunciado y arrestado, pagando su culpa. Todo abuso y violación debe ser denunciado y condenado.
    4. ¿Qué hacemos con un creyente que vive inmoralmente, y no corrige su vida?
      1. Debe ser expulsado de la membresía de la iglesia (1ª Cor. 5:2).
      2. Cualquiera que peca moralmente, se le debe prohibir participar de la Cena del Señor (1ª Cor. 5:11).
    5. ¿Qué hacemos con un pastor o anciano que peca?
      1. Pierde inmediatamente su ministerio (1ª Tim. 3, “marido de una sola mujer”; 5:20).
      2. Se debe acusar con dos testigos (1ª Ti. 5:19).
  3. El Matrimonio es Para toda la Vida
    1. Lo que Dios juntó, no lo separe el hombre (Mr. 10:9).
      1. Jesús dice que el divorcio es un adulterio (Mar. 10:11-12).
      2. Jesús dice que el divorcio no es de Dios, sino una excepción de Moisés a causa de la dureza del corazón de los judíos (Mr. 10:5-9).
    2. ¿Qué hacemos con las parejas que tiene enormes conflictos? ¿Debe aguantar la agresión y el dolor?
      1. Cuando hay problemas, y ya el matrimonio no funciona, se pueden separar, proponiendo no casarse nunca más ni promoviendo el divorcio (1ª Cor. 7:10-11).
      2. La Biblia nunca motiva a un segundo matrimonio por divorcio o viudez.
      3. La Biblia sí deja claro que algunas separaciones son causa de infidelidad de una persona y deja libre a la otra, sin pecado (Num. 5:11-31).
    3. ¿Qué hacemos con las personas ancianas y viudas en la iglesia?
      1. Si uno muere, el volverse a casar no se considera “adulterio” (Rom. 7:1-6); pero el segundo matrimonio impide que sea considera candidata a ser sostenida por la iglesia cuando sea anciana (1ª Timoteo 5:9-13).
      2. La iglesia solamente debe sostener a las viudas que no tienen hijos y que realmente quedaron solas, y son ancianas (1ª Timoteo 5:3-10).
        1. Si tienen hijos, son los hijos quienes tienen que proveerles.
        2. La fidelidad del hogar proveerá hijos responsables que los cuiden en la vejez.
        3. El rey David, aunque vivió una vida de “gloria” (1º Cró. 29:28), tuvo una vejez solitaria y sin amor por sus múltiples pecados (1º R. 1:1-4). Note que no son sus hijos o hijas, son los siervos quienes lo cuidan al final.
      3. Pablo dice que una viuda que quiere volver a casarse de forma inadecuada o inmoralmente, no es digna de la ayuda de la iglesia (1 Ti. 5:6-7).
      4. Las viudas jóvenes, que son honradas y honestas, se les recomienda que se casen si consideran que su viudez puede llevarles a cometer algún acto inmoral (1ª Ti. 5:14).