El Imperativo de «Salirle»

Compártelo en tu Red Social

El Imperativo de “salirle”

31 de Agosto, 2016

Tal y como se indica en la nueva Ortografía de la lengua española (RAE y ASALE, 2010; cap. I, § 6.5.2.1.1; pág. 174), en las expresiones salir [a alguien] al encuentro o salir [a alguien] al paso, podría presentarse el imperativo tuteante del verbo salir (sal) seguido del pronombre de dativo (le(s)); este sería el único caso en el que aparecerían dentro de una palabra española dos eles contiguas, cada una de ellas perteneciente a una sílaba diferente, secuencia fónica cuya representación se halla bloqueada en nuestro sistema gráfico, puesto que concurriría con el dígrafo ll, que solo admite interpretarse como el fonema palatal lateral sonoro /l/ —o, más comúnmente, debido al fenómeno del yeísmo, el palatal central sonoro /y/—.

Así pues, nuestro sistema ortográfico no cuenta con recursos para representar la secuencia fónica consistente en la articulación de dos eles seguidas dentro de una palabra, lo que en español resulta, por otra parte, absolutamente excepcional; las grafías Äsalle al encuentro o Äsal·le al encuentro no se consideran, pues, correctas.

De hecho, lo natural es que, en su lugar, se generen expresiones en las que el pronombre de dativo se sustituye por el sintagma correspondiente (o, incluso, por un posesivo: sal a su encuentro) o en las que el verbo salir aparece en infinitivo como núcleo de una perífrasis modal de obligación (tener que + infinitivo; deber + infinitivo; haber de + infinitivo; la impersonal haber que + infinitivo); así lo corrobora el uso documentado en nuestro banco de datos léxicos:

«Mas tú, guardando el sin igual decoro que guardas en empresas exquisitas, sal al encuentro luego a esta canalla, puesto que perderás en la batalla» (Cervantes Comedia famosa de la casa de los celos y selvas de Ardenia [España 1615]);
«Mira, aquella es la Sunamitis. Sal a su encuentro, y dile: ¿Te va bien a ti y a tu marido y a tu hijo?» (Molina Misal completo [España 1943]);
«Hay que salir al encuentro de los chismes, dijo la maestra» (Allende Eva Luna [Chile 1987]).