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Predicación # 2

El Lenguaje del Amor Cristiano

1ª Corintios 13:4-7

Domingo 10 de enero, 2021

Introducción

El ser humano fue creado con algunas necesidades que son inevitables. Necesitamos comer y beber para mantenernos saludables. Necesitamos movilidad para no atrofiar nada del cuerpo. Necesitamos salir, para despejar el pensamiento. Necesitamos años nuevos para reiniciar con nuevos aires.

Del mismo modo, necesitamos amor, para que el alma pueda crecer y desarrollarse claramente. No hay forma de ser fuertes emocionalmente sin el elemento esencial del amor. El pecado ha robado el amor, nos ha alejado de la fuente de amor, y nos ha colocado en lugares oscuros y fríos sin Dios. Es triste pensar que no podemos alcanzar un ideal emocional o espiritual porque estamos desnutridos de amor.

La Biblia dice que “Dios es amor”, y es Él la fuente de este amor. Pero cada vez más la gente se aleja de Dios y, por eso, pierde el amor que necesita para crecer.

El ejercicio físico es necesario, pero que difícil es hacerlo. Los médicos se cansan de decirnos que hagamos ejercicios, ¡y muchos de ellos tampoco lo hacen! Una verdad siempre se omite cuando requiere de acciones que nos comprometen o nos obligan a abandonar algo que nos gusta. Cuando llega la enfermedad, entonces queremos hacer algo, y es más difícil que al principio. Así es el amor. ¡Qué difícil dedicar tiempo a nuestra familia cuando todo va bien, pero qué falta hace la familia cuando todo está mal! La familia necesita amor, pero necesita aprender a amar. El amor no es un poco de chocolate instantáneo que se vierte en leche y nos satisface el paladar; el amor es como una rica comida; debe prepararse con dedicación, tiempo, cuidado y esfuerzo. Se debe conocer la receta, los ingredientes y la preparación. El amor no es un pastel de manzana que se compra en la panadería; debe hacerse en casa para que realmente sepa rico. ¿No es verdad que no hay nada más rico que la comida de mamá, hecha en casa?

Hermanos, no hay nada más satisfactorio para la vida que el amor de Dios expresado en Cristo, ese amor que cambia la vida, que transforma, que nos llena de entusiasmo, de vitalidad y de propósito. Por eso, en el capítulo 13 de 1ª Corintios, encontramos un poema al amor. No hay mejor poeta que el Espíritu Santo del Señor, y en este texto ha dejado plasmado el verdadero objetivo del amor de Dios para nosotros.

Los versículos que nos competen en esta ocasión son el interludio de todo un canto dividido en tres secciones: 1. Del verso 1 al verso 3, tenemos la inutilidad de cualquier esfuerzo o acción humana desconectada del amor. 2. Los versos 4 al 7, tenemos la descripción del amor de Jesucristo. 3. Los versos 8 al 9 tenemos la durabilidad del amor, que es eterna. “El amor nunca deja de ser”, dice Pablo.

  1. La paciencia a otros mostrada en tolerancia (v. 4-5). En este pasaje hay cinco características del amor expresada a otros. Estas cinco cualidades son esenciales en la vida de la familia. Si una de ellas falta, faltaría todo lo demás.
    1. La cualidad del amor ante los problemáticos (v. 4a).
      1. La palabra “sufrido”, en griego es una palabra que significa “paciencia, soporte o sufrimiento”, con la idea de tener “ánimo extenso”. Tiene la idea de “tener dominio propio frente a la provocación”, es esa paz y paciencia prolongada frente a los problemas generados por otros.
        1. La palabra “longanimidad” (del latín, “longus”, largo y “animus”, alma, “largura de ánimo”, en relación a la perseverancia en medio de los problemas causados por otros), es una traducción de la palabra griega que es traducida como “sufrido” en 1ª Corintios.
        2. Pablo dice que Dios tiene “longanimidad” para con nosotros (Romanos 2:4), porque siempre le somos desobedientes y rebeldes. Él no nos castiga ni nos hace daño bajo una ira incontrolable; Él nos ama y es paciente. Debemos aprender a ser así con nuestra familia, evitar los gritos, los señalamientos y la desesperación cuando un miembro de la familia hace algo indebido. Debemos ser “pacientes” con ellos.
        3. En 2ª Corintios 6:6, Pablo dice que un ministro del Señor debe tener “longanimidad” ante el rechazo, el odio y el desprecio, del cual es objeto por algunos en la vida. Mantener la serenidad como siervos de Dios. En 2ª Corintios 6:6 dice que “en amor no fingido”.
          1. Todos esperamos esto en nuestras iglesias, de nuestros hermanos y de nuestros pastores. No esperamos la palabra áspera, insensible y de confrontación.
          2. Del mismo modo, debemos esperar igualmente que así sea en nuestras familias. El niño y el joven esperan que les tengan “paciencia”, los padres esperan que sus hijos les tengan “paciencia”, y los cónyuges esperan que les tengan “paciencia”.
          3. LA paciencia a favor de otros es un fruto del Espíritu, según Gálatas 5:22. La RV09 traduce “tolerancia”.
          4. Aplicación. ¿Somos tolerantes en casa? ¿Tenemos paciencia? Si usted dice que no puede tener paciencia o tolerancia, entonces significa que usted no está siendo controlado por el Espíritu Santo. Por eso se menciona de primero en la descripción del amor, porque es la parte esencial que evidencia que el Espíritu Santo está comenzando a controlar nuestras vidas.
    2. La “benignidad” del amor. Si bien debemos ser pacientes, el amor debe ser “benigno”. La palabra benigno viene del latín “benignus”, y significa: “dispuesto a hacer lo bueno”. En griego, la palabra es “cresteuomai (χρηστεύομαι)”, que significa “mostrarse en acto útil a otro de forma benevolente”.
      1. La paciencia haya su complemento en el acto de hacer lo correcto a favor de otro. Hacer lo bueno no siempre significa ser aprobado o apreciado. Soportar el mal del otro y devolver el bien que no merece, es la prueba de la benignidad.
      2. Lucas 6:35: “Amad, pues, á vuestros enemigos, y haced bien, y prestad, no esperando de ello nada; y será vuestro galardón grande, y seréis hijos del Altísimo: porque él es benigno para con los ingratos y malos”. Jesús dice que Dios es benigno con los “ingratos” y “malos”.
      3. Pablo nos dice que el cristiano debe mostrar “benigno” con los que le hacen daño. En relación a la familia, ¿qué debe hacer un padre cuando un hijo se porta mal? Mostrarse benigno. Esto se hace “amando al rebelde, hacerle el bien y ofrecerle la ayuda sin esperar nada a cambio”. No es “alcahuetería”, porque aunque provee lo que necesita, es claro en demostrar que están mal y que deben cambiar.
        1. Efesios 5:11: “Y no os comuniquéis con las obras infructuosas de las tinieblas; sino, antes bien, redargüidlas”. En este texto, la palabra “redarguir” o “reprender”, tiene la idea de “corregir lo que está mal”, de manera que no haya violencia. Los hijos se corrigen con paciencia; del mismo modo, entre esposos, la corrección debe darse en ambos sentidos, y de forma respetuosa y paciente.
        2. Romanos 4:4: “¿O menosprecias las riquezas de su benignidad, paciencia y longanimidad, ignorando que su benignidad te guía al arrepentimiento?”. Observe en este texto que la benignidad de Dios nos guía al arrepentimiento. Cuando una persona hace algo indebido o malo en la familia, se debe corregir con “benignidad”. Evitar el enojo, tener dominio sobre el enojo y buscar solucionar el daño de la manera correcta. Especialmente con los niños.
  2. El amor mostrado a los demás de forma correcta (v. 4b). La reacción del amor hacia los problemáticos es la primera evidencia de que el Espíritu Santo nos guía. Pero debe haber asimismo una respuesta aceptable ante la violencia. Pablo nos la describe en el resto del versículo.
    1. La palabra “envidia” es la misma palabra que se traduce “celo”.
      1. Es una palabra que tiene la idea de un “calor interno que nos incita a hacer algo”. Puede ser bueno (“Jehová es Celoso”), como puede ser malo (“ardéis de envidia”). Aquí es negativo; el amor no “arde en contra de nadie”. No adquiere una “propiedad sobre otros” de forma enfermiza.
      2. Los padres deben aprender a dejar a los hijos a realizarse, a crecer y a formar un hogar. Los cónyuges deben amarse, pero no sentir que uno es propiedad del otro, como si fueran mercancías; el “deberse al cónyuge” (1ª Cor. 7:14) es voluntario, nunca obligatorio. Aprender a mostrar la vida sin “celos enfermos” es parte del amor cristiano expresado en la familia.
    2. La palabra “sin razón” o “jactancia”, va ligada con “envanecer”, porque ambas palabras expresan algunas actitudes humanas que se muestran juntas:
      1. La “jactancia”, es la cualidad de fanfarrón, de alardear de aquello que hiere a otras personas.
        1. La palabra “envanece”, viene de una palabra griega que significa “inflado”, especialmente por el orgullo.
        2. ¿Ha visto como algunos son fanfarrones, y siempre hacen alarde de su dominio en casa? ¿Ha visto como el orgullo los infla?
        3. A esta actitud le llamamos “machismo” o “feminismo”, que es la actitud de despreciar al sexo opuesto, maltratarlo y humillarlo. Es la misma actitud del racismo, que desprecia la piel de otros, o del “clasismo”, que desprecia la situación social de otro.
      2. Aunque es muy común hacia personas fuera de la familia, en ocasiones los hermanos menosprecian o subestimas a los familiares por condición social, económica o religiosa. Muchos cristianos llegan a rechazar a los familiares porque no son iguales, o porque tienen alguna deficiencia. Les da “vergüenza” la familia, o los familiares. El amor cristiano no solo corrige, no solo soporta, también es humilde, nunca se siente mejor que otro, y mucho menos si es de su familia.
    3. El verso cinco nos demuestra otra cualidad del amor que se debe mostrar en la familia: Un amor que no busca lo suyo.
      1. No significa que no tengamos nuestra libertad, sino que el bien a otros se hace parte de la vida auténtica. No ha nada mejor que darse a los demás y ayudarles.
      2. La frase “no hace nada indebido” significa “no es injurioso”. La injuria es dañina, y en las familias es destructiva. En griego significa “actuar de forma indebida”. Muchas veces las familias actúan de forma indebida entre sí. La razón de esto es lo que se dice a continuación en este verso 5.
        1. No busca lo suyo propio de forma egoísta y avara. Debemos pensar siempre incluyendo a nuestros familiares. A usted le ha ido bien, ¿cómo están sus familias? ¿Sabe cómo les va a ellos? ¿Puede proveer un poquito para ellos?
        2. No está irritado contra los demás. ¿Le enoja mucho su familia? ¿Vive siempre irritado y molesto? ¿Será que aún no ha podido dejar eso al Señor y descansar en Él?
          1. A veces la irritación es causa de no hacer lo correcto. Cuando se hace algo mal, hay que corregirlo, si no se corrige, usted tendrá irritación.
          2. Otras veces es porque no hay normas en casa, lineamientos y estructura familiar estable.
        3. No piensa en hacer el mal. El amor no piensa en el mal; es decir, nunca piensa en hacer ningún tipo de mal o de maltrato.
  3. La capacidad desconocida del amor hacia los demás (v. 6-7).
    1. En el verso 6 se nos da una característica del amor que debe desarrollarse en la familia: “no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad”.
      1. El amor nunca ve con bien que nos vaya bien, cuando uno de nuestros familiares cercanos les va mal. El amor verdadero es un amor generoso con la familia.
      2. Pablo, hablando de las viudas de los cristianos, dijo: “Y si alguno no tiene cuidado de los suyos, y mayormente de los de su casa, la fe negó, y es peor que un incrédulo” (1ª Timoteo 5:8).
        1. Es “peor” porque está haciendo lo que Cristo no hizo con él.
        2. Es “peor” porque la fe cristiana nos llama a velar por nuestros adultos mayores.
        3. Es “peor” porque se requiere de mucha maldad aún preservada en el corazón para olvidarse de sus padres.
      3. Gálatas 6:10: “Así que, entre tanto que tenemos tiempo, hagamos bien á todos, y mayormente á los familiares de la fe”.
        1. Si necesitamos acordarnos de nuestros hermanos en la fe, y apoyarlos porque son nuestra familia, ¿por qué olvidamos a la familia natural, de la cual tenemos la existencia?
        2. Es necesario comenzar a ser generosos con la familia y demostrar el amor de Dios. No es tolerar y participar del mal de los familiares, es mostrar el bien del Señor, su amor y su perdón. Es saber distinguir entre la línea delgada del pecado de otros y el bien que nosotros hacemos.
    2. En el verso 7 se habla de una cualidad única del amor. Es maravilloso el sistema divino de la verdad:
      1. Se repite nuevamente el término “sufrir”. Pero en griego es una palabra diferente. Mientras que en el verso 4, sufrir es “tener una larga paciencia”, en el verso 7 la palabra significa “cubrir con paciencia”, o más exactamente, “permanecer callado”. El amor no siempre habla. Sabe cuando debe callarse. Habla cuando debe hablar y calla cuando debe callar. La sabiduría es parte del amor.
        1. A nivel de familia, se enseña que se puede hacer mucho “sin hablar”. En muchas ocasiones es mejor permanecer en silencio que intentar ganar un pleito. Pedro dijo: “para que también los que no creen á la palabra, sean ganados sin palabra por la conversación de sus mujeres” (1ª Pedro 3). El silencio es sagrado cuando debe haberlo.
        2. A veces los padres no deben discutir interminablemente con los hijos, sino ser sabios y saber cuando callar. No siempre se debe ganar o demostrar poder.
      2. Luego dice que “todo lo cree”. Es decir, no es un amor que duda de los demás, que le falta confianza. El amor cree en las palabras o acciones de otros cuando no hay pruebas que digan lo contrario. El término “creer” es “fe”, y se refiere a una fe racional, fundamentada y comprobable.
        1. No debemos dudar de la familia si no tenemos pruebas. No se debe creer a otro, se debe tener certeza antes de actuar.
        2. Nunca se debe pensar mal del cónyuge o de los hijos si no hay pruebas.
        3. No debemos inventar males donde no los hay,
        4. Esta frase va de la mano con la siguiente: “todo lo espera”. La fe y la esperanza están juntas. Si hay problemas en casa, no solo el amor muestras todas estas capacidades, sino que tiene la esperanza de que todo resulte para el bien propio y del otro. Amar es tener esperanza viva, es no perder la visión ni quedarse en el sufrimiento.
      3. El pasaje termina diciendo: “todo lo soporta”. Esta frase en el griego tiene la idea de tener “perseverancia”, “aguante”, “resistencia”. El amor hace todo lo que hemos visto porque el amor nos da la perseverancia. Por eso los creyentes siempre perseveramos, “porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones”.

CONCLUSIÓN

¿Ha perdido la esperanza sobre alguien? ¿Usted cree que no se logrará nada? Anime su amor, porque éste cubre multitud de pecados, y es el que le da la esperanza de que es posible solucionar el conflicto y alcanzar al perdido. Sea de fe; crea en la Palabra de Dios y en su amor.